" />

Site menu:

 

Voces Del Cielo

 

 EL RATÓN Y EL GATO
Soñaba un ratonzuelo sucio y viejo
que en fiero león se convertía.
Y altivo, en su “morfeólico” complejo,
en ajena razón no consentía.

Mas luego, por desgracia, vino un gato
arrogante, dictador…¡y poderoso!
el cual en tremebundo desacato
de un zarpazo dio muerte al andrajoso.

Si la historia luciese incoherente
a cualquier ordinario mojigato,
sea del sabio la verdad libertadora:

Y es que para todo maniático rodente
existe, reservado, un fiero gato
que dará cuenta de él, dada la hora.

 

EL ENANO Y EL GIGANTE
En un país importante
que se precia de cristiano
existe más de un enano
que se dice ser gigante
y condúcese arrogante
declarando ser el dueño
del hermano más pequeño
al que rige, dominante.

En asuntos de doctrina
el que no sabe adivina…
adivina y dogmatiza.
Para bien o para mal
es un “líder” nacional
y sus dones bien cotiza.

En tal país de bonanza
hinche el enano su panza
con sin par sutilidad.
Para mal o para bien
no se sabe quién es quien
en asuntos de Verdad.

Hoy “Los Grandes Reverendos”
son inflados con estruendos
de alabanza mundanal;
corren ciegos y elegantes
como potros galopantes
al desastre doctrinal.

En su ráfaga ilusoria
a su Dios roban la gloria
“Los Gigantes de la Fe”,
y al repartirla entre ellos
aparecen como “bellos”
al que no sabe el por qué.

Para colmo de los  males
ya son inter-nacionales
y además “Doctor Egregio”.
de su ilustre sindicato
nunca es miembro cualquier gato
si no ha pisado colegio.

Así va el evangelismo…
¿O tal vez “culturalismo”?
La situación es tan mala
que nos domina el averno,
y a nadie le importa un cuerno
el elefante en su sala. 

De seguir las cosas mal
el resultado fatal
 llegará tarde o temprano.
Al dejar antiguas pistas
arribarán los Bautistas
a dormir a El Vaticano

 

 

EN LA TIERRA DE LOS CIEGOS…
Dice el refrán solariego
que en la tierra donde hay ciego
el tuerto por fuerza es rey.

La tradición fue creada
y por estos tiempos, nada
puede cambiar esa ley.

Y los ciegos no se quejan
ni del que es tuerto se alejan
ni anteponen condición,

más en insana bajeza
inclinan más la cabeza
al que tiene más “visión”.

Mas sería vital acierto
Si en vez de adular al tuerto
y cunplirle cada antojo,

el ciego cambiara rumbos
y dejara de dar tumbos
abriendo al menos un ojo.

 

 

 

 

Pastores que Guardan Silencio

“Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos  perros  mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir. Y esos perros comilones son insaciables; y los pastores  mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada  uno por su lado. Venid, dicen, tomemos vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de mañana como este o mucho más excelente” (Isaías 56:10, 11, 12)

“Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? Y los que tenían la ley no me conocieron;  y los pastores se rebelaron contra mi, y los profetas profetizaron en el nombre de Baal y anduvieron tras lo que no aprovecha...” (Jeremías 2:8)

“Porque los pastores se infatuaron y no buscaron a Jehová...” (Jeremías 10:21a)

“Hay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño, dice Jehová...” (Jeremías 23:1)

“Aullad, pastores, y clamad; revolcaos en el polvo, mayorales del rebaño porque cumplidos son vuestros días para que seáis degollados y esparcidos, y caeréis como vaso precioso. Y se acabará la huida de los pastores y el escape de los mayorales del rebaño...” (Jeremías 25:34, 35)

“Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza y dí a los pastores: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí  mismos! ¿No deberían apacentar los pastores a los rebaños? Coméis la grosura y os vestís de la lana; la engordada degolláis , mas no apacentáis a las ovejas. No habéis fortalecido  a las débiles ni habéis curado a la enferma; ni habéis  vendado la perniquebrada ni  habés traído  al redil la descarriada, ni habéis buscado la perdida; pero con fuerza y crueldad os habéis enseñoreado de ellas” (Ezequiel 34:1, 2, 3, 4)

“Porque los terafines han dado vanos oráculos, y los adivinos han visto mentira, han hablado sueños vanos , y vano es su consuelo; por lo cual el pueblo vaga como ovejas, y sufre porque no tiene pastor”. (Zacarías 10:2)

Muchos siglos antes de Cristo, los profetas hablaron, por mandato de Dios, sobre la situación de las ovejas (Israel) en relación con la mala conducta de los pastoresa quienes en Isaías 56:10 se les llama “perros mudos” que “no pueden ladrar”, “insaciables” , los cuales “cada uno busca su propio provecho”.

La situación descrita ha sido la misma en todos los tiempos. Y esto no quiere decir que TODOS los pastores  de TODOS los tiempos y de TODAS las naciones han sido o son como los antes mencionados. Lo que se expresa es que en todos los tiempos, en todos los lugares ha habido, hay y habrá algunos pastores como ellos.

Pastores que se rebelan contra Dios, dice Jeremías 2:8. Pastores “infatuados” dice Jeremías 10:21. INFATUADOS nos habla de  un estado de inflamiento,  orgullo, vanidad, soberbia, hinchamiento, presunción, lo cual todo junto viene a ser insensatez o entontecimiento.  Pastores (falsos) que “destruyen las ovejas” (Jerem. 23:1) “se apacientan a sí mismos” (Ezequiel 34) para lo cual comen de la engordada y viven de la lana de las ovejas esquilmadas, pero no se ocupan de la descarriada ni de la enferma.


Hay pastores que guardan silencio (“perros mudos”) porque son tímidos o cobardes y no quieren ofender a nadie. Ser cobarde no es su problema, sino el efecto del problema. El ser inmaduros en la fe o no ser salvos del todo es el real problema. Los pastores cobardes, amordazados, no  predican en contra del pecado ni le llaman pecado porque piensan que deben ser tolerantes ya que Dios es amor. La pútrida corriente neoevangelista del “amor y la tolerancia” les ha quebrantado la voluntad, les ha cegado la visión y les ha frenado la lengua convirtiéndolos en “perros mudos”. La idea prevalente  de “tolerancia” está fundamentada en los recónditos y egoístas deseos humanos de dar gloria al hombre para recibir gloria de los hombres. Se basa en la idea, por una parte de que todos somos iimperfectos; y ciertamente lo somos. Pero la idea de la tolerancia que hoy permanece va más allá al decirnos que está bien, o que no está tan mal que seamos imperfectos; y que no tenemos que tratar de enmendar nuestros caminos porque Dios que es amor perdona todo...¡sin arrepentimiento!

Cuando estos pastores se paran detrás de un púlpito, antes de hablar  ya se ve en su mera presencia, que su actitud es conciliatoria. Vienen a traer un mensaje aguado, rebajado, manchado de filosofía y en su mayor parte ajeno a la Biblia. Ciertamente el mensaje tendrá algo de la Biblia o de lo contrario los más espirituales o maduros de entre los eyentes se sentirán defraudados si no reciben nada, si, como se dice, “no son edificados”. El “perro mudo” oscila entre dos tendencias.

Y luego ocurren otras substituciones para llenar el vacío. La iglesia se vuelve sensual o emocional pues se introduce la música “cristiana-romántica” mediante la cual se “siente” hasta las lágrimas y los desmayos, la tragedia de Jesús  en la cruz del monte Calvario. Se cantan   canciones (no himnos) que nacieron en la mente de algún “artista y compositor cristiano” cuyo “ministrio”consiste en ir de iglesia en iglesia vendiendo discos compactos de su última grabación. O si no, entonces el “ministerio” otros “artistas” consiste en usar la televisión para promover y vender lo mismo que los otros, pero de manera más elevada y en mayores cantidades. La diferencia entre los anteriores y éstos es que aquellos no tienen acceso a los medios masivos de comunicación por carecer de recursos económicos y los últimos se codean con la gente de dinero y tienen dinero para anunciarse en televisión. Ocurre muchas veces que el dinero que tienen lo han hecho recibiendo “ofrendas” de los tele-videntes.  La letra de sus canciones no tienen la  substancia del mensaje bíblico. Y la música se convierte en ruido, pero es bien recibido entre los sensuales bajo la excusa del  folklore, como si Dios dependiera de los movimientos étnicos y culturalistas de los pueblos.

Ante los ojos del profano e ignorante todo se ve bien en la iglesia: Las gentes son amables en su mayoría, el pastor es una persona agradable y cuerda, no es uno de esos fanáticos que predican como si estuvieran locos; es un pastor que no ofende...(Se ve que este si fue al Colegio Bíblico, dicen) Y tal vez sí fue al Colegio Bíblico en donde le enseñaron etiqueta social, por eso ahora es educado, pulido, refinado, prudente, sabio..¡”y perro mudo”!  Estudió 5 años en el colegio bíblico en donde le enseñaron a no decir la verdad y a disfrazar con eufemismos (frases hermosas) las herejías que predica. Callar es también CAMBIAR LA VERDAD. Algunas de estas iglesias en manos de un “perro mudo” de pronto tiene éxito, o se considera que lo tiene porque empiezan a llegar gentes sin que las inviten, empieza a haber conversiones, (dicen), crece el número de miembros, las ofrendas aumentan, y el pastor se siente en la cumbre, el nombre y la fama se extienden...por un corto tiempo.


En vez de seguir la Biblia, se adoptan “planes y programas” entre los que se cuentan, primero que nada, el ir a “testificar”. Se lleva un plan de salvación rebajado y el que lo lleva de pronto pretende ocupar el lugar del Espíritu Santo tratando de convencer al oyente de que “acepte a Cristo como su Salvador”. Y el pastor cobarde que por otra parte no sabe lo que hace, los anima a seguir con tal esquema de cosas vergonzosas y antibíblicas. Con tales planes muchos “escapan del infierno” o terminan “comprando una póliza contra incendios” (contra el infierno) Y todo ocurre en un instante sin que se den cuenta del por qué de todo el asunto. Hay tantos tipos de “salvación” que es imposible enumerarlos en un corto espacio. Baste un  ejemplo: “Salvación a través del mosquietero” es la que ocurre cuando alguien toca la puerta de una casa y la persona dentro de la casa abre la puerta pero no el mosquitero; el “ganador de almas” empieza su perorata y cinco o diez minutos después el “ganador de almas” dirá a la persona dentro de la casa: “Repita conmigo esta oración”.
Entre las cosas que se repitenen este esquema están: “Señor, sé que soy pecador”...”no quiero ir al infierno”...” me arrepiento de todos mis pecado”...”te recibo como mi Salvador personal”...
“amén”. El entrevistado, acostumbrado como está a la creencia fácil, debido a la tradición católica de repetir rezos, es dejado bajo la impresión de que por  repetir lo que el “experto” le sugirió, ya por eso es salvo. El sujeto cree en lo mágico de la repetición del rezo, pues toda su vida ha creido que así es. Ni idea tiene de lo que es arrepentimiento y mucho menos lo experimentó en el momento de la entrevista; en otras palabras no está arrepentido DE HABER OFENDIDO A DIOS pero le es fácil decirlo y por eso lo repite.Además tiene el incentivo de que está recibiendo el beneficio de escapar del infierno. La dignidad de Dios pasa a segundo término y el YO se sitúa en primer lugar. El Cristianismo es precisamente lo contrario: Yo no cuento, yo no importo. Muriendo a mí mismo glorifico a Dios y cuando hago esto recibo beneficio, mas yo no debo ir tras el beneficio en primer lugar. Porque si tengo mi beneficio como meta, mi acción es meramente egoísta.
 
El“ganador de almas” en la primera oportunidad dirá a su iglesia sobre cuántas personas  fueron “salvas”  porque fueron convencidas de que debían aceptar a Jesús como Salvador. ¡Qué bien! Al oír el reporte, los demás gritan “amén” Hay gozo, hay concurso, hay trofeos para el campeón del día...y muchas  veces ocurre que se lleva a la iglesia a los “convertidos” y se les bautiza aunque no entiendan por qué. Pero todos se alegran en la iglesia porque  “el Señor está bendiciendo”.

El pastor que no fue llamado por Dios está más que feliz por todos estos acontecimientos. Le interesan los números, la fama de su nombre, el reconocimiento, el tener una iglesia grande, el ser llamado “Reverendo Fulano de Tal”, el codearse con otros que tienen título de Doctor, etc. Y cuando vienen los problemas, (porque vienen) el pastor cobarde que sabe guardar silencio y simular...¡continúan guardando silencio y simulando aun más!

Pero hay un problema: El pastor no ha venido predicando “...todo el consejo de Dios..”  (Hechos 20:27) y por ello,  más temprano que tarde su castillo de naipes se le vendrá abajo. Cuando el fundamento sólido de la  Palabra de Dios no ha sido puesto, el “fundamento”  humano de arenas movedizas permitirá que el edificio se derrumbe. Lo que el hombre hace no es eterno.

Los falsos pastores, los que no han sido llmados por Dios, los que  han sido llamados por los hombres no perduran. Irán de mal en peor, como los Fariseos de los tiempos de Jesús, conduciendo a muchas almas al infierno en vez de rescatarlas.

¿Por qué guardan silencio los pastores? La respuesta a esta pregunta tine muchas caras:

Algunos pastores guardan silencio porque no han sido llamdos por Dios. y por lo tanto las ovejas no son de su incumbencia; no tienen cuidado de ellas porque no son suyas. (Juan 10:12) Las esquilman, las explotan de toda manera posible porque no les importa el bienestar ni el crecimiento de ellas. Son pastores que se apacientan a sí mismos. (Ezequiel 34:1 y sig.)


La anterior es la causa principal del problema de los pastores cobardes que guardan silencio. Pero  la causa que consiste en la falta de llamamiento de Dios (falsa vocación) es ayudada por otras muchas causas secundarias. Porque cuando un hombre no ha sido llamado por Dios a pastorear, para este hombre “el fin justifica los medios”. (a la Jesuíta) O sea, tal hombre está siempre bajo las circunstancias, especialmente las adversas, y tiene que “solucionar” los problemas que se le presenten en“su ministerio” de la mejor manera posible según los recursos de la sabiduría y la astucia humanas. Para ello siempre tendrá que escoger “el menor de los males” como respuesta al problema. Y se justificará social y humanamente, pero no ante Dios, porque las soluciones de Dios son ciento por ciento legítimas moralmente hablando y además de orden sobrenatural, aunque sus efectos se manifiesten en el mundo natural. Las del hombre se oponen a Dios en todo los aspectos.

Explicado lo anterior, se puede concluir sin temor a equivocación que algunos pastores guardan silencio cuando hay visitantes en la congregación. Su mensaje o sermón del día tiende a ser menos bíblico, más religioso, más humano. (No debe ofender a los visitantes pues tal vez por la ofensa ya no regresen). Se aplica hasta el extremo el principio que dice: “Se puede atrapar más moscas con miel que con vinagre”.  Aceptemos lo anterior como cierto, pero debemos recordar que los pastores no han sido llamados para atrapar moscas sino para predicar  “...el evangelio de Cristo que es poder de Dios para salvación...” como afirma Romanos 1:16

Algunos pastores guardan silencio (se convierten en “perros mudos”)porque la verdad es dura y nadie la quiere oír (Juan 6: 60) La verdad ofende y si como pastor ofendo a mis oyentes con la verdad, pronto se irán las multitudes que me dieron fama y dinero; ya no habrá buenas ofrendas y si no tenemos buenas ofrendas no podremos pagar la renta o la hipoteca del edificio mal llamado iglesia, lugar en el que nos reunimos. (Ciertamente Dios no quiere eso, suponen para justificarse) Ante tal perspectiva del desastre financiero, algunos pastores callan...y creen que hacen bien. Y hacen bien desde el punto de vista humano, y eso es todo. Mentir un poco aquí o alllá no es un pecado “grande” (pecado “mortal” dicen los católicos). Callar o guardar silencio sobre cosas “menores o secundarias” realmente no está tan mal, dicen en su propia mente los “perros mudos”. Y para sentirse en paz esgrimen el argumento muy socorrido consistente en el hecho de que “hay otros (pastores) peores”. Y como “el fin justifica los medios” (?)y como “Dios perdona todo” (?)

Para algunos otros el problema de tipo financiero es culpa de ellos mismos. Habiendo contraído obligaciones finacieras a sabiendas de que no podrían cumplirlas, ahora tienen que recurrir a los actos truculentos antibíblicos para obtener los fondos y pagar la hipoteca antes de perder el edificio.

Algunos otros pastores callan sobre ciertos temas bíblicos; sobre ciertas acciones  (pecados) porque ellos mismos están en tal clase de pecados o saben de alguien en la congregación que está en tal pecado y no quieren ofenderle porque es uno de los pilares que sostienen la iglesia financieramente. El materialismo es un buen tapabocas en todos los casos, excepto para el verdadero pastor llamado por Dios y no por los hombres. El pastor llamado por Dios no guarda silencio.

Son muchas las excusas para contraer deudas imprudentemente, pero la más socorrida es la de “por fe”. Un momento: ¿Por fe contraeremos deudas contradiciendo los pricipios bíblicos más elementales sobre finanzas? No tiene sentido. Pero se va adelante y se hace. Una regla que ofrece seguridad es: Si no puedes pagar por algo, no lo adquieras. El contra-argumento es que Dios merece un mejor edificio (mal llamado templo) y que no importasn los sacrificios (o trucos) que hay que hacer para conseguir el fin. Pronto, si no frenan, llegarán al fenómeno de la “templolatría”.


Algunos pastores guardan silencio para ser “...políticamente correctos”.  Y con esto volvemos al punto de partida. Algunos pastores guardan silencio para agradar a todo mundo hasta donde sea posible, aunque sabemos que nunca es posible quedar bien con todos. “Ningún siervo  puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”. (Lucas 16:13)

Algunos pastores guardan silencio porque en secreto han hecho alianzas con facciones contrarias al evangelio y a la iglesia de Cristo. Se han infiltrado en las iglesias para destruir. Como lobos rapaces acechan al rebaño para llevarlo poco a poco, en lo oculto, hacia el despeñadero teológico.

Algunos pastores callan, simplemente porque son egoístas y siéndolo no quieren que se les contradiga, pues se aman mucho a sí mismos.  Estos  aprenden rápidamente las tácticas maquiavélicas y satánicas de la política eclesiástica. Se vuelven populares y líderes aun fuera de su iglesia. Algunos llegan hasta el punto de ser reconocidos internacionalmente. No impresionan en lo mínimo a los vivos en Cristo, pero ellos se impresionan a sí mismos y entre ellos mismos y con eso les basta. Dios les tiene una barrera, una piedra de tropiezo en el camino.

Algunos pastores callan a fin de obtener el título de “reverendo”, título que realmente no existe de acuerdo a las Escrituras. La palabra REVERENDO ocurre una sola vez en la Biblia King James (Salmo 111: 9) y es usada como adjetivo que califica el nombre de Dios. Desgraciadamente en la Biblia Reina Valera no existe la palabra la cual han substituido por la palabra TERRIBLE. Así que en vez de decir “...reverend is His name...” al traducirlo escribieron “...terrible es su nombre...” Tal vez los traductores no quisieron usar la palabra REVERENDO para dejarla como título para los hombres. Y lo confirmamos constantemente, pero con una agravante que consiste en que los hombres que reciben el título honorífico lo reciben en grado superlativo (reverendísimo).

Los sinónimos son las palabras que significan lo mismo. De acuerdo al diccionario de sinónimos OCEANO  Langenscheidt  Summa Diccionario, 1998, los sinónimos de TERRIBLE  son:  horroroso, horrible, espantoso, formidable, aterrador, abracadabrante, apocalíptico, escalofriante, espeluznante, fiero, horrendo, horripilante, horrísono, imponente, impresionante, pavoroso, terrorífico, atroz, desmesuardo, gigantesco, áspero, violento, acre, agrio, acedo, grande, excesivo, temible, brutal, trágico, dantesco, cruel, duro, inhumano, sombrío, tétrico, violento, enorme, tremendo, tremebundo, truculento. Nótese que casi todos los sinónimos de TERRIBLE encierran la idea de algo negativo. Esto es lo que la Reina Valera dice del Nombre de Dios

Las palabras ANTÓNIMAS son las palabras que significan lo contrario. He aquí algunos de los antónimos de TERRIBLE: grato, atractivo, bello, agradable, tierno, apacible, ameno, placentero,  encantador, deleitable, cautivador, seductor, interesante, atrayente, adorable, deleitoso, etc. Vemos en cambio que los antónimos de TERRIBLE encierran un significado positivo.


La palabra REVERENDO significa: “Digno de reverencia” (o sea, digno de ser reverenciado). El diccionario de Sinónimos  arriba  citado no enlista la palabra REVERENDO pero  enlista las palabras  REVERENCIAR y REVERENCIA. Algunos sinónimos de REVERENCIA son: veneración, respeto, acatamiento, respetuosidad, devoción, obediencia, cortesía, venia, observancia, culto, deferencia, homenaje, honor, sometimiento, submisión...etc. ¿Entonces el hombre debe al hombre, entre otras cosas, obediencia, sometimiento y submisión, simplemente porque ha adquirido un título o diploma en un colegio bíblico o porque se ha ordenado sacerdote en un seminario? Es ante estos “reverendísimos” y “excelentísimos” donde empieza el problema de la idolatría; es  aquí donde algunos pastores empiezan a guardar silencio pues se sienten anonadados ante las “eminencias” fabricadas por los mismos hombres. Los procatolicizantes les han enseñado a respetar a sus “superiores” (?) a darles pleitesía, a obedecerlos, a venerarlos.

En las palabrassinónimas obediencia, sometimiento y submisión, encontramos el centro de la crisis de los pastores que guardan silencio. El protestantismo, con algunas de sus doctrinas ajenas a la Biblia y muy cercanas  a la teología Vaticanense, ha infiltrado muchas ideas y prácticas que destruyen las iglesias. Las jerarquías eclesiásticas son un problema; no existen bíblicamente pero el hombre las ha establecido meramente influenciado por la más antigua costumbre de la iglesia católica la cual ha venido usando el protestantismo como cabeza de playa para muchos fines.

Cuando en una iglesia hay más de un pastor, de seguro las cosas  no terminarán bien. Primero que nada porque el esquema (de pastor y co-pastor) es antibíblico. Lo anterior no quiere decir que en una iglesia no pueda haber más de un pastor. Lo que quiere decir es que los pastores, cualquiera que sea su número en una congregación, no comparten la autoridad. Un solo pastor es el que debe tener TODA la autoridad. La iglesia debe tener un pastor. Cuando hay un comité de directores (board of directors) éstos generalmente usurpan la autoridad del pastor. Y cuando hay diáconos que fueron “elegidos” por el voto de la congregación, a veces esos diáconos se toman la libertad de hacer y deshacersin tomar en cuenta a nadie, incluyendo al pastor a quien terminan ordenando lo que tiene que hacer y lo que no tiene que hacer, lo que tiene que decir y lo que ha de callar. Y si el pastor no se sujeta, termina en la categoría de los desempleados. Y el pastor que calla para guardar su puesto es un cobarde...es un “perro mudo” cuyos “ladridos” no van más allá del recinto donde “ladra”.

Y aquí viene otro problema por el cual los pastores callan. Cuando un pastor ha sido elegido por los “borregos” éstos le ordenarán al pastor lo que ha de predicar...El pastor viene a ser el “mesero” de un restaurante al cual los “borregos” van a comer y al llegar piden el “menú” y hacen su orden “a la carta” y si no se les complace (después de todo para ello pagan) o exigen que el “mesero” sea despedido o se van a otro “restaurante”.  El “mesero-pastor” cuando es despedido, irá de iglesia en iglesia como “candidato” buscando quien lo ponga detrás del púlpito otra vez. Entre más difícil se le vuelva su situación más blando de carácter se vuelve.

Ni los diáconos ni los pastores deben ser elegidos; no por las congregaciones. Las siguientes referencias bíblicas arrojarán luz sobre estos temas.

Estudiemos sobre los discípulos que Jesús estableció y a los cuales también llamó apóstoles, en Marcos 3:13 y siguientes. El verso 13 dice que Jesús “...llamó a Sí (hacia Él) a los que Él quiso...”. El Verso 14 dice que Jesús “...estableció a doce...”. El verso 14 también aclara que el propósito de llamarlos, escogerlos, establecerlos, era prepararlos “...para enviarlos a predicar”. En Lucas 6:12dice que Jesús ESCOGIÓ a doce de ellos a los cuales también llamó apóstoles.


Analicemos las palabras claves o principales y encontremos que nunca hubo “elecciones” Lo primero que resalta (verso 13) es que Jesús llamó (hacia Él) a los que Él quiso. Lo segundo, que los estableció (confirmó, fundamentó)(verso 14)  Lo tercero es que los escogió, (Él mismo)  (Lucas 6:12) Y lo último es que se pone en claro el propósito por el cual hizo todo lo anterior, siendo el propósito, que estuvieran con Él para prepararlos, para enviarlos a predicar.

Recordemos que los textos vistos aclaran que de la multitud de Sus discípulos, compuesta de miles,escogió, estableció  a los que Él quiso. Aquí nace la iglesia de la cual Jesús mismo fue el primer Pastor. Otras corrientes quieren hacernos creer que la iglesia fue establecida por Jesús, el día de Pentecostés. Pero el día de Pentecostás la iglesia ya estaba ahí, reunida en el aposento alto, esperando que se cumpliera la promesa dada por Jesús. Este momento es posterior al momento de la fundación o establecimiento de la iglesia pues el Fundador de la misma es Jesús y nadie más. Para el día de Pentecostés Jesús ya había ascendido al cielo, ya no estaba en la tierra; Su iglesia fue fundada ANTES de Su sacrificio en el Monte Calvario y ciertamente ANTES de Su ascensión.

 Otros nos quieren convencer de que el establecimiento de la iglesia tuvo lugar cuando Jesús le dijo a Pedro: “Yo también te digo que tú eres Pedro y sobre esta roca edificaré mi iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. (Mateo 16:18) Notemos que el verbo principal usado por Jesús es EDIFICAR y no FUNDAR. Fundar tiene que ver con fundamento o cimiento. Cuando Jesús habló con Pedro y con los demás discípulos, el Fundamento ya estaba puesto, pues el Fundamento es Cristo Jesús mismo “...y nadie puede poner otro fundamento que el que YA está puesto...” como queda asentado en I Corintios 3:11; y de acuerdo a este versículo el Fundamento único, inmovible, es Jesús mismo. Por eso habla de EDIFICAR en Mateo 16:18. Y cuando habla de edificar, habla de lo que Pedro expresa en I Pedro 2:5 refiriéndose a las “piedras vivas” ,  es decir, los salvados que constituyen la casa espiritual o cuerpo de Cristo que es la iglesia. Las “piedras vivas” son puestas  ENCIMA (en la cima) o en la cumbre o sobre el Fundamento que es Cristo. Sin el Fundamento (Cristo) no hay casa, no hay iglesia, pues la iglesia es un grupo (conjunto, congregación, asamblea) de personas SALVADAS quienes adoran a Dios juntas y sirven a Dios juntas en un cuerpo local.
Porque la iglesia considerada es considerada como un conjunto de personas con ciertos ideales, ciertas metas y métodos, con ciertas doctrinas y prácticas específicas y particulares, y estas personas están buscando obtener la salvación, entonces estamos hablando de religión. Entonces estamos hablando de un grupo que está dando “palos de ciego”; hablamos entonces de un grupo que se quiere salvar por sus buenas obras y por su afiliación religiosa, ya que como el grupo mismo dirá, pertenecen a la “única y verdadera religión”, fuera de la cual, según ellos, no hay salvación.

 

Casi nadie menciona los pasajes arriba citados (Marcos 3:13-19, Mateo 10:1-4, Lucas 6:12-16) El error es común porque casi nadie conoce el significado de la palabra IGLESIA. Pero si lo entendemos, el panorama cambia.  La palabra IGLESIA encierra tres partes inseparables en su significado: 1-Asamblea, (grupo, conjunto, congregación) 2-llamamiento al grupo a salir de donde se está 3-Relocación o reposición. Si falta uno de los tres elementos no estamos hablando de IGLESIA.Veamos la dinámica:  Los apóstoles hicieron lo mismo que fue hecho con ellos; es decir, enviaron a otros a predicar, después de prepararlos; y esto después de confirmar por muchos medios del auténtico llamamiento (de Dios obviamente). Si bien el llamamiento es siempre de Dios, la iglesia establecida por Jesús ha continuado su labor consistente en la práctica de la Gran Comisión.


En la historia del Éxodo tenemos un cuadro de la historia de la redención humana. El pueblo de Israel (conglomerado, conjunto, multitud, grupo, congregación) fue llamado a salir de Egipto, el cual es representativo del mundo o del poder terrenal; y fue llamado a salir de Egipto, no para quedarse en la orilla (entre dos tendencias) sino para ir, camino de tres días, al desierto, (separación) para poder servir al Señor. Porque viviendo en el mundo (Egipto) no se puede servir a Dios. La santificación o separación es necesaria.

Otra figura de la liberación es la entrada a la Tierra Prometida. En la historia del éxodo vemos en un pretipo, los tres elementos: Grupo, llamamiento, relocalización o reposición. La iglesia es un conjunto de personas que fueron llamadas a salir del mundo para vivir apartados sirviendo al Señor. El salvado tiene una nueva posición y una nueva misión, pero no trabaja solitariamente sino en el conjunto que la Biblia llama IGLESIA o Cuerpo de Cristo. A propósito de todo esto es oportuno mencionar que hay infinidad de “iglesias” (denominaciones, religiones) en la que los miembros o “fieles” tienen supuestamente como la más grande de las metas “llegar a ser salvos”. Estas “iglesias” no son iglesias en el sentido bíblico de la palabra. El concepto de pertenecer a una iglesia para ser salvo es contrario al concepto de la iglesia bíblica la cual es una asamblea o grupo de personas SALVADAS quienes buscan que otros lleguen a ser salvos también.

El punto principal de todo lo anterior es que en el esquema de la IGLESIA no hay elecciones para nada. La idea del gobierno “congregacional” es un producto del Protestantismo. Si estudiamos el asunto de los DIÁCONOS veremos que tampoco fueron “elegidos”, no por votación popular. En Hechos capítulo seis vemos que los apóstoles hicieron la propuesta a los discípulos de buscar a siete varones de buen testimonio y llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, o sea, cristianos maduros, santificados (apartados) y dedicados, entregados o activos. ¿Para qué? Para repartir raciones a las viudas. Hechos 6:3 es clave cuando dice de los que serían traidos o presentados (teniendo las cualidades anunciadas) “...a quienes encarguemos de este trabajo”. Nunca, en nigún momento vemos que los “encontrados” tenían que ser sujetos al escrutinio y a la aprobación final del resto de los discípulos. Porque una elección, como la mal entienden algunas iglesias hoy, es precisamente eso, que el pueblo, las masas decidan cuál de tantos candidatos será el triunfador.

Lo anterior, aunque parezca nimio, hace en realidad una gran diferencia entre la autonomía y localidad de la iglesia y el concepto “universal” el cual tratan algunos de justificar cuando erradamente usan el pasaje que dice: “...donde hay dos o tres reunidos en mi nombre...” queriendo decir que esa es la iglesia. Cuando se niega el principio de la iglesia LOCAL y AUTÓNOMA, nace el concepto de la iglesia “universal” con la consiguiente falsa “hermandad universal” del hombre y la “paternidad universal” de Dios.


Otra circunstancia que obliga a los pastores a guardar silencio es la que consiste en enfrentarse a congregaciones falsamente maduras. Porque la congregación madura actúa con el amor de Cristo, pero la que se dice ser madura y no lo es sino que tiene una falsa idea del amor de Cristo y de hecho es una congregación carnal, demandará de su pastor lo que no debe demandar. Cuando un pastor es nuevo y celoso de su obra  y predica rectamente, la congregación dañada por las influencias filosófico-religiosas venidas principalmente  de Roma y del  mundo del protestantismo,  empezará a presionarlo con la crítica  que se define con las siguientes  expresiones compradas en el mercado de la herejía: “no tiene amor”; “es muy duro”, “ sabe mucho pero no lo vive”, “sus predicaciones no me edifican”, “es muy buen hermano, pero como pastor no sirve”, “creo que no ha sido llamado por Dios”, “es un novato”, etc. Y en algunos casos atinan a lo de que no ha sido llamado por Dios. La lista es grande pero basten los anteriores ejemplos para mostrar el conflicto. En este punto el pastor tiene dos opciones: O sigue por donde él sabe que Dios  le ha ordenado ir conforme a la Biblia, o empieza a dar pasos hacia atrás. Si Dios lo llamó no dará marcha atrás en lo que sabe que es recto. Y sabrá lo que conviene, pues Dios ilumina al que busca hacer lo recto delante de Él.

Una de las fuentes más grandes de mala  influencia son los llamados  compañerismos, que no son otra cosa que círculos o facciones que se forman con la iniciativa de alguien que quiere defender ciertos intereses “doctrinarios” y quien tiene aspiraciones de llegar a ser alguien en la política religiosa. Y no solamente estos grupos tienen influencia detrimental sobre el pastor en relación con predicar o no predicar toda la verdad, sino que toda organización o fuerza PARAECLESIÁSTICA tiene el mismo efecto negativo en los pastores y por lo tanto en la marcha de la iglesia. Definamos la palabra “paraeclesiástica”: “paraes “más allá” o “por encima de”. La palabraeclesia” es “iglesia”, dedonde tenemos que “paraeclesiástico-a” quiere decir: Aquello que se refiere o está relacionado con lo que va más allá de la iglesia o que está por encima de la iglesia, queriendo decir con ello que es superior a la iglesia o independiente de la iglesia, o las dos cosas.

Un ejemplo o dos: Cuando los Gedeones se meten a una iglesia con la carnada de que reparten biblias gratis, impresionan a los ingenuos dentro de la iglesia (y a muchos pastores también) La táctica de los Gedeones es reclutar para su fin a los que tienen recursos económicospara usarlos (y exprimirlos) cuanto puedan para el éxito de su “ministerio”. Los Gedeones anuncian que respetan la iglesia local y su autoridad, lo cual bien visto no es sino una mentira, pues el mismo sistema bajo el cual operan es contrario a los principios de autoridad y localidad (independencia) de la iglesia local.  Al ir tras los que tienen recursos económicos, de inmediato causan que la iglesia local tenga menos ingresos con lo cual empiezan las dificultades como ya vimos al comienzo, pues los falsos pastores, (los “perros  mudos”) obligados (?) por las sircunstancias tendrán entonces que predicar más suavemente para que las cosas mejoren económicamente.

Los programas de radio “cristianos” los cuales generalmente no son sino una especie de mercado del aire, vienen a ser otra organización paraeclesiástica la cual tiene en la mira la cuenta de banco de los oyentes y no su edificación espiritual. La tarea de la edificación del cristiano está encomendada a una sola institució: La iglesia local. En tales estaciones de radio se vende de todo para todos; se predica (?) de todo para todos ya que “todos somos hermanos”. A los “cristianos” empresarios (hombres de empresa o negocio) de la radio y la televisión les importa un cacahuate (maní) partido por la mitad la doctrina de la iglesia local y autónoma. Negocio es negocio.

Las publicaciones “cristianas” son, con honrosas excepciones, la misma cosa que las estaciones de radio. Pero las que se llevan las palmas por su alcance e influencia sobre las iglesias, son las estaciones de televisión. Igual que las de radio, venden de todo para todos. Hoy está de moda la idea de que somos “una comunidad global” luego, (dicen) debemos ser una “iglesia global”.  Muchos, sin darse cuenta, están trabajando para la formación de la iglesia universal profetizada en la Biblia. Otros, sabiéndolo, contribuyen pues para ello fueron puestos en posiciones claves.

Algunos otros pastores cobardes guardan silencio porque quieren el título de “doctor”, y cuando lo han obtenido se afirman en su práctica de guardar silencio.

Hay también cristianos que guardan silencio. Cuando Dios les ha ordenado hablar, callan vergonzosamente. Algunos niegan la verdad que dicen haber recibido, simplemente actuando de la manera contraria a la que conviene a los creyentes. No por ignorancia es que lo hacen sino por cobardía, por conveniencia temporal, o por la ganancia.


Los que nos decimos seguidores de Jesús no podemos callar. Lucas 19:39 y 40 debe ser nuestro modelo, pues Jesús mismo lo dejó establecido eternamente: “Entonces algunos de los Fariseos de entre la multitud le dijeron: (a Jesús) Maestro, reprende a tus discípulos. Él respondiendo les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían”.

Confirmo lo dicho en el comienzo: La voz del silencio es la más  trágica y vergonzosa  de todas  las voces nacidas en la conciencia del hombre. La voz del silencio es como un feto intelectual aniquilado por la ignorancia, el miedo, la conveniencia y la ganancia. La voz del silencio es el aborto de la razón.