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INTRODUCCIÓN
Me apena pensar que algunos de los que reciban este librito ni siquiera lo leerán. Otros no lo leerán todo sino partes aquí y allá. Otros lo leerán todo pero no con toda la intención de encontrar algún valor, alguna verdad que pueda cambiar sus vidas y su vida venidera en la eternidad. Otros más lo leerán todo con cierto interés y sinceridad pero nunca meditarán profundamente las Escrituras aquí citadas. Otros más lo leerán todo, lo meditarán detenidamente, profundamente todo, lo entenderán claramente todo, quedarán convictos, pero no se apropiarán del tesoro encontrado. Y quiero que sepan de antemano que las Escrituras son la parte indispensable. Si se retiene todo pero se olvidan las Escrituras habrán perdido su tiempo de cierto modo pues provecho no tendrán. Tal vez toda su ganancia será tener “un recuerdo de la muerte de Don Vicente” en un librito escondido por ahí en un rincón, llenándose de polvo y pudriéndose con el tiempo para volverse polvo como todo y todos nos hemos de volver polvo.
Pero me alegro al pensar que unos cuantos, ¡quién sabe cuántos! llegarán al fondo, a la riqueza de la substancia. Y no solamente harán tal cosa sino que también tomarán una decisión firme, sincera y honesta delante de Dios. Darán ese paso de fe necesario para recibir gratuitamente el regalo de Vida Eterna también conocido en la Biblia como Salvación.
Por todos, para todos y para cada uno en particular se escribe este librito, pero especialmente para los últimos que fueron mencionados, es decir para los que obtendrán provecho espiritual del estudio de Las Escrituras contenidas aquí. Ese es el propósito.
El propósito de este librito no es pues OFENDER pero comprendo que a veces es imposible evitarlo. Alguien se escandalizará, especialmente cuando se habla con la verdad, pues la verdad es dura y pocos la quieren oír.
El evangelio de San Juan dice: “Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?” O como la gente dice: “La verdad no peca pero incomoda”. Pido disculpas pues, NO POR LO QUE ESCRIBO, MAS SI ACASO POR LA FORMA EN QUE LO ESCRIBO, considerando que lo que escribo no es de mi mismo. Las disculpas son por si alguno malinterpreta mis intenciones, las cuales son buenas y puras. ¡Que Dios les bendiga!
Salvador Santos, Enero del 2005 D. C.
LO EXPUESTO AQUÍ NO ES NADA NUEVO
Ciertamente saltarán a la defensa aquellos que no tienen conocimiento de estas cosas, diciendo que les estoy presentando un plan que pertenece “a otra religión” un plan que es nuevo y por lo tanto falso o hereje o no de acuerdo a Dios, no de acuerdo a la Biblia. Pero en honor a la verdad debo aclarar que lo que enseguida se expone es exactamente todo lo contrario de lo que se piensa. Es lo más antiguo, lo original, lo que la Biblia apoya. Lo que ocurre es que los pueblos están ahora acostumbrados a falsificaciones y modificaciones que han venido siendo forzadas mediante indoctrinación a las nuevas generaciones. Por supuesto que lo nuevo es lo falso, lo acepto. Y por lo tanto expongo que los que no conocen la Palabra de Dios a fondo se han dejado engañar aceptando modificaciones o cambios que Dios no aprueba. Cada verdad fundamental expresada aquí en esta obrita está respaldada por las Sagradas Escrituras. Y si alguien las contradice muestra varias cosas: Ignorancia de la Palabra de Dios, rebeldía contra Dios, insensatez, ya que discute y defiende lo que no conoce, etc. etc. Es mi deseo ferviente que se entienda que lo expuesto en esta obrita es exactamente lo que Dios dejó al ser humano para que éste sea salvo.
No abogo por religión pues es más importante salvación que religión. Cualquiera puede tener religión. La religión se pega sola. Pero no cualquiera busca la verdad con corazón sincero. Es más fácil aceptar un error que la verdad pues la verdad “no peca pero incomoda” como se dijo antes.
ESCÚCHAME
En tiempos no muy lejanos y aun hoy en algunos lugares atrasados del mundo se persigue al que no es católico, de varias maneras. Desde la manera simple y sencilla y casi inofensiva hasta la agresión y la muerte. Ha ocurrido y sigue ocurriendo. La obra persecutoria comenzó a intensificarse con la llamada Santa Inquisición, la cual si bien se ve, de santa no tuvo nada. En los tiempos modernos ya no es solamente la iglesia católica sino los musulmanes. Tenemos el caso de Sudán (África) en donde por años se han venido registrado actos de genocidio, es decir de exterminación masiva. Las razones para el genocidio han sido y siguen siendo de orden religioso. Los musulmanes, lo mismo que la iglesia de Roma, sueñan con establecer una IGLESIA UNIVERSAL. Los métodos para conseguir su fin no importan. Para ellos el fin justifica los medios. Esa es la razón por la cual millones han sido masacrados en las naciones africanas y en las asiáticas principalmente, en las últimas décadas. En México hemos tenido la misma clase de persecución aunque no en la misma escala. Pero existe hoy en varios estados.
VEAMOS, si escribo algo que va CONTRA TU FE vas a poner el grito en el cielo como se dice. Pero tal vez no te das cuenta, porque no quieres, que tú y yo estamos en el mismo peligro aun cuando creemos diferente. La fuerza dominante hoy son los MUSULMANES y tú has podido ver por medio de las noticias, que estos criminales y terroristas no van a parar asesinando en donde quiera que les sea posible, con tal de establecer un reino mundial para su “dios” Alá.
ES TIEMPO QUE ESCUCHES:
Si yo y otros que creen como yo creo hemos sido llamados HEREJES, hemos sido perseguidos, encarcelados, torturados, muertos, (y todo esto es historia) si todavía es doctrina oficial de la iglesia católico-romana que fuera de ella “NO HAY SALVACIÓN”, y si trato de advertirte de un peligro, ¿por qué no me escuchas? Te conviene oír. Lee con interés este librito. Ha sido escrito pensando en tí y en tu familia. Si no lo crees, piensa: ¿Qué provecho puede sacar el autor si el libro será distribuido gratuitamente? Y si por otra parte los que acepten las verdades de la Biblia presentadas en el libro ni siquiera llegarán a ser miembros de la iglesia del autor debido a las enormes distancias, ¿cuál es el provecho o ganancia del autor? ¿Por qué escribió todo ésto?
La verdad es que hay un fin más alto que el mugroso utilitarismo y ganancia económicos. El propósito es que más almas sean salvadas…el día de hoy.
LA MUERTE DE MI PADRE TERRENAL
El día 5 de Junio del año 2004, alrededor de las dos de la tarde, Vicente Santos Anaya, mi padre terrenal, fue llevado por El Señor, mi Padre Celestial, a vivir para siempre con Él. Segunda de Corintios 5:6 y 8 explican entre otras cosas que “…entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor”. (Verso 6) ‘’Pero confiamos y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo y presentes ante el Señor” (Verso 8)
Mientras mi padre hablaba con dos de mis hermanos y sonreía, de pronto se vio impedido para respirar. Una, dos, tres o cuatro veces intentó aspirar pero no pudo hacerlo más y simplemente se quedó quieto, “como dormido” se me informó después por uno de mis hermanos. Su corazón cansado ya de latir por noventa y tres años, fue parado por la poderosa mano de su Creador…pues era el tiempo.
Sí, tal es lo que sucede a cada “padre terrenal”, todos somos mortales. Pero debemos alegrarnos en el hecho de que hay un Padre Eterno quien por ser eterno no muere. El Padre Celestial es Padre de todos en cuanto a la carne. Porque Él es nuestro Creador y por Él existimos; podemos decir que somos sus “hijos” biológicamente hablando. Mas por ser Sus hijos en la carne es que tenemos el gran problema del pecado. Dios no pudo haber creado “dioses” pues los “dioses” no existen sino en la imaginación del hombre e intentan “materializarse” en las mitologías y en las religiones. Dios es UNO y es EL CREADOR. Todo lo demás que existe es Su creación y en Su creación estamos incluidos los seres humanos.
Mi padre terrenal murió, sí, pero mi Padre Celestial vive para siempre.
¿Cuándo harás de tu Creador tu Padre Celestial, espiritualmente, mediante el nuevo nacimiento de que habla San Juan en el capítulo tres, en los primeros siete versículos?
Amé a mi padre y mientras viva amaré su memoria. Pero el amor de mi Padre Celestial me constriñe, me impele a amarle a Él y a Sus criaturas. Conoce al Verdadero Dios y desecha los “dioses” falsos creados por los empresarios de las ferias religiosas del mundo.
PARA QUE NADIE IGNORE
Después de su partida me es necesario aclarar ciertas cosas relativas a los últimos tiempos de su vida. Y ésto PARA QUE NADIE IGNORE y para beneficio de otros que aún viven.
Al leer ésto tal vez algunos serán provocados al descontento, la ira, la tristeza y otros sentimientos negativos, pero sin duda tales sentimientos llegarán a aquellos que no han visto en sus propias vidas la Verdadera Luz que es el Verdadero Cristo. Y hablo aquí del Verdadero Cristo porque tenemos que aceptar que hay muchas falsas ideas sobre Cristo. Es decir falsos “cristos” fabricados por la imaginación y el fervor religiosos, pero no necesariamente de acuerdo a la realidad. Juan 1:4 al 7 expresan la verdad acerca de esa Luz que es Cristo. “En Él estaba la vida y la vida era la luz de los hombres” (Verso 4). “La luz en las tinieblas resplandece y las tinieblas no prevalecieron contra ella”. (Verso 5). Juan El Bautista, fue enviado de Dios para que diese testimonio de la Luz (Cristo) “…a fin de que todos creyesen…” (versos 6 y 7).
Nadie me juzgue sin antes considerar profunda y honestamente las razones bíblicas dadas en este escrito. Y no que me preocupe que me juzguen o me malentiendan. Por lo que a mi respecta me da igual. El deseo mío es que no malinterpreten y tuerzan la verdad dañándose con ello ustedes mismos. El que no acepta la verdad automáticamente cae en el error o mentira. O vivimos en un campo o vivimos en el otro pero no podemos vivir al mismo tiempo en los dos siendo que la verdad y la mentira se excluyen mutuamente.
Es necesario considerar cada pasaje bíblico con un corazón abierto y sediento de la verdad y no con prejuicio y ánimo adverso pues en dichos pasajes se habla de la verdad acerca de cómo tener la salvación, AHORA, pues es dádiva o don (regalo) de Dios mediante Cristo como queda establecido en Romanos 6:23 en donde se declara que “…la paga por el pecado es la muerte (muerte segunda o condenación) mas la dádiva (regalo o don) de Dios es vida eterna (salvación) en Cristo Jesús Señor nuestro”.
SE RUEGA QUE NO SE RUEGUE POR DON VICENTE
Es claro para los que me conocen, que no estoy loco ni deseo un mal eterno para mi padre ni para nadie. Por lo expresado antes SE RUEGA QUE NO SE RUEGUE por Vicente Santos ya que no es necesario ni de provecho según Dios lo ha establecido. Intento probar lo anterior. Y si alguien ora o ruega por él “de buena voluntad” como se dice, “de buena fe”, sepa que ningún beneficio trae al que se ha ido de entre nosotros. Se dan a continuación razones bíblicas para apoyar la petición.
Cuando alguien muere, AL INSTANTE queda “juzgado por Dios”, como el mismo pueblo dice (y es cierto), aunque la misma gente no sabe lo que dice.
Hace algunos años viajaba en México un corto tiempo después de que mi suegro había fallecido. Al llegar a la ciudad de Ocotlán, Jalisco, en donde mi suegro vivió y murió, tuve un contratiempo con uno de mis zapatos, pues se le desprendió el tacón. Muy convenientemente encontré, a unos cuantos pasos de la central de autobuses, un establecimiento donde reparaban calzado. Ni tardo ni perezoso entré al establecimiento y expuse mi necesidad. Me senté a esperar que mi zapato fuera “operado”. Me parecía cara conocida la del zapatero, aunque claro, más vieja pues hacía más de un cuarto de siglo que habíamos, mi familia y yo, abandonado Ocotlán para emigrar a los Estados Unidos. Entablé conversación con el zapatero remendón preguntándole:
“¿Me reconoce usted?” “¿Sabe quién soy?” Y él me miró por un instante y luego me dijo: “Me parece usted cara conocida pero no me acuerdo quién es”. “Soy el profesor Santos, le dije. Fui muy conocido aquí desde 1963 en adelante hasta que me fui de Ocotlán”. El hombre no estaba seguro de haberme conocido. Le dije entonces: “Cha –José, El Carioca, (así apodaban a mi suegro) era mi suegro”. Dejó repentinamente de martillar, me miró fijamente y me preguntó: “¿ERA?” Y yo le dije: “Sí, ERA”. Se quedó en silencio por medio minuto, se le humedecieron sus ojos y ganando compostura me dijo: “¿Así que mi compadre José YA ESTÁ JUZGADO DE DIOS?” Yo mismo nunca antes había reflexionado en el hecho de que la gente usa la expresión JUZGADO DE DIOS como equivalente de YA MURIÓ. Pero tampoco había reflexionado antes sobre el hecho de que si Dios es quien es, SU JUICIO NO PUEDE SER CAMBIADO y por tanto cuando alguien YA ESTÁ JUZGADO DE DIOS o ya murió, en el estado en que se presenta a Dios, así quedará para siempre pues nadie puede cambiar el justo juicio de Dios. La oportunidad, no de cambiar por nosotros mismos pues no podemos, sino de SER CAMBIADOS POR ÉL, existe durante nuestra vida y hasta allí.
Veamos, no se puede cambiar el perfecto juicio de Dios ya que si pudiera cambiarse, Su juicio no sería perfecto y entonces ni Dios sería perfecto y si Dios no es perfecto entonces no es Dios del todo. Mi padre repitió muchas veces durante su vida el sabio dicho que dice: “Cuando Dios no quiere, santos no pueden”. Pensemos que mucho menos el pecador ordinario puede cambiar lo que Dios en Su infinita justicia ha determinado que sea. Si alguien, intercediendo y rogando pudiera cambiar el juicio de Dios, (y no puede) entonces o la persona que lo cambiase sería más poderosa que Dios o Dios mismo se prestaría a un juego diabólico dejando mientras tanto a las almas en tremendos sufrimientos…innecesariamente. Como se puede deducir, las anteriores suposiciones son absurdas, no pueden ser. Sin embargo, eso es lo que la gente afirma, sin decirlo, al aceptar la doctrina y prácticas del Purgatorio. En cambio Hebreos 9:27 aclara que el juicio de Dios viene con la muerte: “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez y después de esto el juicio…” La palabra “establecido” nos habla de algo fijo, algo que no se puede cambiar.
PURGATORIO O NO PURGATORIO
La religión católica enseña en cambio acerca de un tal “purgatorio” que no se menciona ni una sola vez en la Biblia y ni en la biblia católica se menciona como parte del texto. Tal doctrina fue declarada e instituida oficialmente por Roma a mediados del siglo dieciséis y no es doctrina original de la iglesia sino que fue definida y ADOPTADA por el Concilio de Trento. (La información anterior fue tomada de la Enciclopedia Católica). Jesús predicó y enseñó abundantemente sobre el infierno pero nunca mencionó NI UNA SOLA VEZ ni el purgatorio ni el limbo…ni sus discípulos tampoco los mencionaron NUNCA. Una o dos preguntas al respecto: ¿Por qué tardó la Iglesia Católica quince siglos y medio para declarar oficialmente la existencia del purgatorio? Y la otra: Si los Papas son “infalibles en asuntos de fe y costumbres” como oficialmente pregona la iglesia, ¿qué pasó con los billones y billones de almas que murieron en el transcurso de más de quince siglos, las cuales no recibieron ayuda porque nadie rogó por ellas porque nadie sabía del tal lugar? Si la existencia del purgatorio es verdad, las almas de las personas que murieron en esos quince siglos y medio sufrieron, sin necesidad, horrores, por la negligencia o ineptitud de los guías espirituales quienes hasta entonces no declararon la existencia del purgatorio ni los métodos ahora conocidos para “ayudar” a tales almas a salir de tal lugar. Se supone que los Papas están ocupados de la salvación de sus fieles y no solamente de ellos sino de todas las almas del mundo.
Es evidente que los Papas no son infalibles sino falibles como todo ser humano. Porque si ser “infalible” (o sin falla o falta) en asuntos de “fe y costumbres” es lo que separa a un Papa de todos los demás mortales, entonces las evidencias abundan en el sentido de que los Papas han fallado y seguirán fallando en asuntos de “fe y costumbres” y en otros muchos asuntos. ¿O no es un asunto de “fe” y de suma importancia proporcionar todos los medios para que las almas sean salvas? Y si de acuerdo a la iglesia romana y su doctrina alguna alma cayera en el purgatorio, (que no cae) ¿no es un asunto de “fe” poner en juego todas las armas y defensas disponibles para sacarla del tal lugar de tormento? ¡Por supuesto que lo es! ¿Por qué callaron por más de quince siglos? Mil quinientos años son muchos años de silencio criminal. Muchos años callando una “verdad” que de ser verdad realmente, Dios quiere que se publique, que se dé a conocer en todo el mundo, en todos los tiempos.
LOS DOGMAS Y LA INFALIBILIDAD PAPAL
En la consideración que nos ocupa vemos que por varios siglos los Papas FALLARON en declarar la existencia del purgatorio y luego por casi cinco siglos otro grupo de ellos ha venido sosteniendo como DOGMA la existencia de tal sitio. La palabra DOGMA es una palabra pesada, de mucha fuerza. Es arma contra la cual el “laico”, “Juan Pueblo” como se le llama al populacho, no tiene recurso o defensa alguna. La mejor definición de DOGMA que jamás he oído la oí de mi padre; si, de Don Vicente Santos, hace unos cinco años. Hablábamos de la “comunión” y me reprochaba él que la diferencia entre nosotros dos, era que él, SI SE COMÍA A CRISTO y que yo no. Le pedí que me dijera por qué se comía a Cristo, si Cristo siendo Dios es Espíritu y no materia. Porque nuestro sistema digestivo está diseñado para digerir MATERIA. Y mi padre me contestó que él no podía explicarlo pero que lo hacía (lo de comulgar o “comer” a Cristo) pues porque era un DOGMA. Acto seguido le pregunté: ¿”Y qué es un dogma”? Y buscando pescar las palabras me dijo: “Pues un dogma es algo que tienes que creer…” (Hizo aquí una pausa considerable buscando las palabras para expresarse y luego remató:) ¡AUNQUE NO LO CREAS”! Pasado un tiempo don Vicente se dio cuenta que la tal definición es correcta y que es también una contradicción en sí misma. La definición es correcta porque no se puede creer y no creer en algo a la vez. O se cree o no se cree. Porque la creencia o fe es algo que se fundamenta en la CONVICCIÓN QUE NACE DE LA RAZÓN pero la fe NUNCA se basa en la IMPOSICIÓN. Aquellos fueron los días en que mi padre no había comprendido aun muchas cosas y se aferraba en su mente, en el deseo de ser “fiel” a las creencias embebidas en su corazón mediante el indoctrinamiento comenzado desde su niñez.
Volviendo a lo de los Papas, declaro que basándonos en las evidencias, se puede afirmar que los dos grupos de Papas están en abierta contradicción y por tanto LOS DOS GRUPOS, es decir todos y cada uno de los Papas son FALIBLES. Porque, ¿la verdad? ¡El purgatorio no existe! Pero ha sido, es y seguirá siendo una buena fuente de ganancia para Roma. Una muestra más de ello es lo que ocurrió en Latinoamérica con la conquista española. Los Españoles daban “doctrina”, patadas y tormentos y a cambio se llevaban el oro, gran parte del cual terminó en las arcas de El Vaticano en Roma. Hoy se continúa la anticristiana costumbre de VENDER ESPERANZA y nada más que esperanza al más alto precio. Se continúa la práctica diabólica de comerciar con las almas mediante los “contratos de ignorancia” de un mundo que no ha despertado. La llamada “contrarreforma” cuyas medidas fueron establecidas durante el Concilio de Trento a mediados del siglo dieciséis, incluyó las oraciones por los muertos lo cual ayudó a Roma a levantarse de la ruina económica en que estaba, debido a que muchos en Europa se habían rebelado contra le venta de indulgencias Y EL PODER TEMPORAL que la iglesia de Roma ejercía sobre reinos y reyes. Revelación, en el capítulo 18 nos habla de La Babilonia Eclesiástica comerciando con prácticamente toda mercadería existente; pero al final del versículo trece (13) termina explicando que La Babilonia comercia también con “…esclavos y almas de hombres”. De hecho, la expresión “esclavos y almas de hombres” no deja lugar a dudas de que se refiere a seres humanos en general. Comercia no solamente con sus almas sino también con sus cuerpos.
DOS CAMINOS, DOS DESTINOS…Y NADA MÁS
Hay solamente dos lugares a donde el que muere puede ir: Cielo e infierno. No tres ni cuatro sino dos de acuerdo a la Biblia: CIELO E INFIERNO.
VICENTE SANTOS llegó a creer que NINGUNA RELIGIÓN salva sino que Jesús ES el único y suficiente Salvador. Este es uno de los dos caminos; el verdadero camino, el camino de Dios. Los siguientes tres pasajes nos hablan del verdadero camino. Actos (Hechos) de los Apóstoles 4:12 dice: “…porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres mediante el cual puedan ser salvos” Los versos anteriores hablan de Jesús y a Él se refiere el verso 12. Juan 3:16 declara: “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a Su Hijo unigénito para que todo aquél (tú incluido) que en Él creyere no se pierda (no se condene) mas tenga vida eterna”. Y Romanos 8:1 confirma: “Ahora, pues, NINGUNA condenación hay para los que están en Cristo Jesús…” El mundo piensa al revés…se equivoca como dice Proverbios 14:12: “Hay camino que al hombre le parece derecho pero su fin es camino de muerte”. Este es el otro camino, el camino del hombre…camino de muerte.
Mas dirá alguno: “¡Ah, pero yo no estoy confiando en un hombre ordinario SINO EN ALGUIEN QUE HA ESTUDIADO…” El problema es que por culto que sea un hombre no deja de ser pecador, falible. Dios ve al hombre como hombre pecador y no ve a unos como semi-dioses y a otros como pecadores. Eso de ver a unos por encima de los otros es lo que el hombre hace porque le han dicho que ésto es bueno. Eso es camino de muerte. Las gentes buscan unirse o pertenecer a “la verdadera religión” (“verdadera” según cada adepto) para que por medio de esta religión Dios les mire con ojos de misericordia…pero el hombre se equivoca también en ésto. Cristo es el único Mediador, el único Salvador. Cuando se sigue al hombre y no a Dios la realidad es que el ser humano PERTENECE o ES PROPIEDAD de quienes manejan su religión pues por medio de su religión le manejan a él. Por este camino equivocado el hombre llega a pertenecer en cuerpo, alma y conciencia a otro hombre aunque SUPONE que pertenece a Dios o DESEA ser de Dios. Una de dos, o una persona pertenece a Dios y a Su religión o pertenece al hombre y a su religión. El sistema de Dios es mejor que el sistema de los hombres.
“ No se puede servir a dos amos porque con alguno de los dos se queda mal”. Pero la realidad es también que el que viene a Jesús no es rechazado si cumple con los pre-requisitos establecidos por Dios mismo. Veamos la promesa de Dios en San Juan 6:37: “…y todo el que a mi viene no le echo fuera”. La realidad es que si somos RE-LIGADOS a Dios por medio de Cristo o SALVADOS, Dios nos coloca en la Verdadera Religión Suya. Romanos 5:1 testifica acerca de esta verdad: “Justificados, pues, POR LA FE, tenemos paz para con Dios POR MEDIO de nuestro Señor Jesús Cristo”
Nótense los factores importantes: “Por la fe” y “por medio de nuestro Señor Jesús Cristo”. Una religión, por verdadera que parezca a los hombres, NUNCA TRAERÁ la salvación a ellos porque no es una religión la que salva, pero la SALVACIÓN siempre traerá la VERDADERA RELIGIÓN a la vida de una persona.
En los últimos seis meses de su vida mi padre Vicente Santos ya no quería tener parte en las ceremonias de la iglesia católica. Y si alguna vez participó de alguna tal vez lo hizo por condescender con alguna de sus hijas pero ya no estaba en su corazón el hacerlo. Y de ello me habló mi hermana Socorro pocos días antes de la muerte de nuestro padre. Él había comprendido que no es la religión la que salva sino Cristo y lo hace Él personalmente y no necesita la ayuda de ceremonias y ritos para hacerlo. Don Vicente solía decir: “ Para adorar a Dios no se necesita dar de gritos”.
LA VERDADERA RELIGIÓN
Porque la verdadera religión consiste en estar LIGADO con Dios. La palabra “religión” se deriva de “ligare”, palabra latina que significa “atar” “unir” o “ligar” de donde viene “re-ligare”, “religazón” y “religión”. Romanos 5:12 al 21 explican que habiendo sido desligados de Dios por causa del pecado cometido por Adán y Eva y heredado por nosotros todos, mediante Cristo (el segundo Adán) somos ligados de nuevo a Dios. Es decir, aunque pecadores, somos JUSTIFICADOS o vistos por Dios como si fuéramos JUSTOS. JUSTOS no hay ni uno solo: (Romanos 3:10) pero JUSTIFICADOS sí por haber puesto nuestra fe o confianza en Jesús como el ÚNICO MEDIO DE SALVACIÓN.
JUSTIFICADO es aquél que ha recibido la calidad de JUSTO que no puede conseguir él mismo porque NO LA MERECE. La palabra MER-ece tine que ver con MÉR-itos. JUSTOS, pues, no hay ni uno solo aparte de Dios.
Se cuenta de un soldado que desertó de su ejército y fue traidor a la causa a la cual juró fidelidad hasta la muerte. Fue aprehendido, traído a juicio, encontrado culpable y por tanto reo de muerte. Se dictó la sentencia. Eran el día y el momento del fusilamiento. El reo había perdido casi toda esperanza de salvar su vida. Excepto que había en su mente el vago deseo de que su padre hubiera podido conseguir la clemencia del rey y de que la ayuda llegara a tiempo, antes de que se escuchara la palabra “fuego”. En el momento preciso, cuando las bocas de los fusiles se abrían tenebrosamente frente a su imposibilitado cuerpo, se oyó el galopar de un caballo. Un jinete se acercó y entregó al comandante de la escolta, un pergamino sellado con el anillo del rey. ¡Era un indulto! El rey le había perdonado la vida. Era libre. Pero lo traidor, lo criminal, lo antipatriota no se le quitó con el indulto. La historia es historia y permanece para siempre aunque todo mundo la ignore o la olvide. Al irse libre todavía era pecador contra el rey. Así es para con el Rey de reyes. Todos quebrantamos Su ley, pecamos y nos hacemos reos dignos de muerte, pero Él nos perdona o justifica.
Dios “indulta” o perdona SIMPLEMENTE POR GRACIA o sea sin que intervenga ningún mérito del culpable. Es más, debe entenderse que el culpable no tiene méritos sino faltas. Y si tuviera méritos de alguna clase, éstos (los méritos) no pueden borrar, quitar o neutralizar los deméritos o errores (pecados) por los cuales una persona es declarada culpable. Dios no tiene una “tabla de valores” con puntos positivos y puntos negativos ni Dios basa Su juicio final sobre el destino de una persona en un balance de buenas y malas obras. No hay tal cosa en el plan de salvación de Dios. El concepto es idea de las religiones.
Aun en el orden humano es absurdo pensar que una buena obra nos libra de las consecuencias de una mala obra. Para ilustrar el punto digamos que alguien hiere a un semejante con una pistola. Lo arrestan y lo llevan ante el juez. Se le pide que diga algo en su defensa y se le oye argumentar: “Señor juez, debería usted dejarme libre porque, como puedo probarle, por los últimos tres años he estado haciendo obras de caridad…” Y va a tratar de hablar de todas sus “buenas obras” pero el fiscal va a tener que recordarle que no está allí por sus “buenas obras” (muchas) sino por LA “mala obra” (una sola) la de herir a alguien.
Dios no condena a nadie por las “malas obras” (pecados) sino POR UN PECADO SE CONDENA EL HOMBRE A SÍ MISMO: Por el pecado de INCREDULIDAD. Dios no condena a nadie.
LA PROMESA DEL DON DE SALVACIÓN
MI PADRE VICENTE creyó que si mientras vivimos vamos a Dios pidiendo perdón y salvación, creyendo que por los méritos de Jesús la tenemos, entonces la tenemos, ya que Dios siempre cumple Sus promesas y nunca reniega de ellas. Y ciertamente la más grande y preciosa de Sus promesas es la salvación. Romanos 11:29 dice: “Porque irrevocables son los dones y la vocación de Dios”.
“Irrevocables” significa que no se pueden contradecir, deshacer, no se puede dar vuelta atrás con ellos. “Dones” son donativos o regalos, algo que no cuesta a quien los recibe. Dios te llama y no se arrepiente. Dios te da y no se arrepiente de hacerlo. Dios te salva (y nadie más puede hacerlo) y no se arrepiente de hacerlo. Para ello murió y con Su muerte pagó el PRECIO TOTAL por tus pecados. Recuerda que la pena o castigo por el pecado es la muerte. Pero Él murió para que nosotros vivamos…si creemos y pedimos. No trates de limpiarte tú mismo de tus pecados. Deja que Cristo los limpie. No desperdicies Su preciosa sangre, no la rechaces, no la pisoteés.
MI PADRE VICENTE supo y creyó no solamente que la salvación ES UN REGALO sino que tal regalo debe tenerse y puede tenerse AHORA como veremos más abundantemente enseguida. Supo que por ser regalo se recibe por GRACIA, es decir, gratis o sin costo puesto que Jesús pagó el precio total. Un regalo cuesta al que lo DA Y NO CUESTA AL QUE LO RECIBE, porque si cuesta al que lo recibe ya no es un regalo. Romanos 4:16 refiriéndose a la justificación (a la salvación) dice: “Por tanto es por fe para que sea por gracia…” Y de manera más enfática en Romanos 11:6 la misma verdad queda plasmada: “Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no sería gracia. Y si por obras, ya no es por gracia; de otra manera la obra ya no es obra”. De hecho en el capítulo tres de Romanos, después de una larga serie de razonamientos y exposiciones, se concluye en el verso 28: “Concluimos, pues, que el hombre es justificado POR LA FE, SIN las obras de la ley” ( Sin las “buenas obras” o sin “cumplir” la ley o los diez mandamientos, pues nadie puede cumplirlos). En Efesios 2:7 al 9 se explica cómo se puede ser salvo. “Porque por GRACIA sois salvos, por medio de la FE; y esto no de vosotros pues es DON de Dios. NO POR OBRAS para que nadie se gloríe”.
Miles y miles argumentan lo que no saben. Lo que han recogido en su vida, lo que han tomado de la canasta de las costumbres y tradiciones Y LUEGO LE LLAMAN FE.
Por ejemplo dirán que alguien dijo o que “por ahí en alguna parte de la Biblia dice…” (aunque nunca lo han visto o si lo leyeron lo mal interpretaron). Pero dirán que las obras, el “portarse bien” es una escalera al cielo. Seguramente recogieron tal “basura piadosa” de alguno de tantos fariseos hipócritas y perdidos que abren su boca para medrar o COMERCIAR con la inocencia e ignorancia de los pueblos. Porque lo anterior queda de manifiesto cuando Jesús dijo a los Fariseos (y en contra de ellos): “Este pueblo con su boca se acerca a mi y con sus labios me honra, mas su corazón lejos está de mi. Mas en vano me honran enseñando como doctrinas MANDAMIENTOS DE HOMBRES” (Mateo 15:8 y 9) ¡Mandamientos de hombres, pero le llaman “doctrina”!
UNA SOLA VEZ PARA SIEMPRE
MI PADRE VICENTE supo que la salvación se pide UNA SOLA VEZ EN LA VIDA porque es un regalo de vida ETERNA y lo que es eterno ni se interrumpe ni se acaba y por lo tanto no es necesario pedirlo muchas veces pues una vez que se tiene, se tiene para siempre…eternamente.
“Mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco y me siguen. Y yo les DOY (“doy”=gratis o sin costo y es ahora o en el tiempo presente) VIDA ETERNA y no perecerán jamás ni nadie las arrebatará (a Sus ovejas) de mi mano. Mi Padre que me las dio es mayor que todos y nadie las podrá arrebatar de la mano de mi Padre”. (¡NUNCA PODRÁ NADIE HACERLO!) (Juan 10:27 al 29)
ANTES DE QUE TE LLEVEN AL CEMENTERIO
MI PADRE VICENTE supo y creyó que tan precioso regalo debe ser recibido AHORA, en vida, ya que nadie se puede arrepentir después de morir y sin arrepentimiento no hay perdón y sin perdón nadie entra al cielo.
El corazón humano late y late y late y nos alegramos de que late bien. Porque decimos que cuando tenemos problemas cardiacos estamos en peligro de que la pequeña máquina se pare en cualquier momento. Lo que no queremos aceptar es que cada latido que el corazón ejecuta “bien” es un latido menos. Cada latido del corazón es un latido que no se repite y que en el momento en que ocurre pasa a la historia. De cierto desde que fuimos concebidos cada día estamos muriendo. De hecho no sabemos cuándo dará nuestro corazón su último latido. El corazón puede estar sano y podemos morir con una bala en el cuerpo, de una infección, en un accidente.
Todo lo anterior nos muestra una sola cosa: Somos como la hierba del campo que aparece en la mañana y viene el sol y la quema, la seca, la mata. Como la flor que se marchita en un instante. Como un vapor, dice el apóstol Santiago. Un vaporcito que desaparece en un instante. Escucha, ANTES DE QUE TE LLEVEN AL CEMENTERIO, VEN A CRISTO JESÚS Y SÉ SALVADO.
Veamos Segunda de Corintios 6:2, pasaje que dice: “He aquí AHORA el tiempo aceptable; he aquí AHORA el día de salvación”. ¡AHORA!
En cuanto a MI PADRE VICENTE Santos, mi padre terrenal, SE RUEGA QUE NO SE RUEGUE por él sino por los que viven y no han recibido el regalo de la salvación hasta este momento (ahora). Por aquellos que confían en un “dios” que no funciona si no está sujeto a una religión. Sí, por aquellos que hacen de su “dios” un producto de su pre-aprobada y “verdadera” religión en vez de hacer de su religión un producto del plan perfecto de Dios. Lo más fácil en este mundo es ser religioso. Los musulmanes son religiosos y vean lo que está ocurriendo en el mundo. Los mormones son muy religiosos y hay volúmenes enteros publicando sus crímenes e intrigas. Venden pornografía y alcohol en sus restaurantes, hoteles y cantinas. Los católicos son religiosos y a diario vemos atracos e inmoralidad por todas partes. Existen conventos de monjes que por siglos se han dedicado a la fabricación de vino y brandy como “Christian Brothers” y los monjes “Chartreuse” los cuales son famosos por su licor de color verde y de color amarillo…marca registrada por supuesto. Haz una encuesta en tu área. Pregunta al ebrio de qué religión es. Pregunta al dueño de la cantina o del burdel de qué religión es. Pregunta al homosexual a qué iglesia va. Pregunta al abogado sin escrúpulos, pregunta a todo el que encuentres y te darás cuenta que la inmensa mayoría tiene una RELIGIÓN Y LA DEFIENDE. Observa a los Testigos de Jehová, observa a los Bautistas, a los Metodistas, a quien tú quieras y si su vida va a la deriva en el mar de la inmoralidad, concluye conmigo que su religión le es sin provecho pues no existe en ella la FUERZA ESPIRITUAL DE LA VERDAD NO ADULTERADA la cual puede levantar a todo pecador por encima de la suciedad del mundo. Te darás cuenta que a tu alrededor vegetan almas sin seguridad de vida eterna, sin gozo de la salvación pues no la tienen. Y no la tienen porque no creen que les es posible tenerla. Y creen que no les es posible tenerla porque eso les han inyectado en su alma y siendo ya esclavos vencidos no tienen la iniciativa para levantarse, buscar, clamar…no tienen fuerza ni visión…¡ni deseo de vivir en plenitud! O tal vez tienen miedo. Se van al “ay Dios dirá” que expresa perfectamente la ley del menor esfuerzo, la apatía, la pereza. La iglesia de Roma jugó su mejor carta en eso del comercio con las almas. La propuesta es expresada en un diálogo o conversación entre un sacerdote y un “fiel”.
—Señor cura, ¿a dónde se fue mi mamá?
—Bueno hijito, es difícil saber. Tu mamá no era tan mala como para que Dios permitiera que se fuera al infierno, pero pues…¿cómo te diré? Era buena gente pero…pues nadie es suficientemente bueno como para merecer el cielo..
—¿Entonces…?
—Entonces, lo más seguro es que esté en el purgatorio. Pero no te preocupes hijo, nos ocuparemos de ella mediante los novenarios, las misas…tú sabes…unos cuantos años…¡Dios sabrá cuantos! Y un día estará en el cielo y allí la verás…¡cuando hayamos hecho lo mismo contigo!
—Sí señor cura…¡claro!...gracias….
Sabia medida. Si alguien se va al cielo nadie quiere que salga de allí ni tampoco se le puede sacar. En tal caso el sacerdote no tiene “vela en el entierro” y por tanto no hay ganancia. Si en cambio se va al infierno, (¡Qué horror, ni pensarlo!) nadie le puede sacar de allí aunque quisiera. Otra vez el sacerdote, en este caso también se quedó sin “chamba” pues nada puede hacer y por tanto su papel de “intercesor” es anulado y no hay ganancia. El purgatorio tenía que ser inventado pues es el único sitio del cual pueden sacar provecho.
El siguiente poema ilustra sobre los “dioses” que el hombre a creado “…conforme a la suciedad de su propio corazón…” para poder manejarlos a su antojo y poder vivir perdidamente sin que su conciencia les acuse y si les acusa tener el suficiente cinismo de oír pero no escuchar la voz de la conciencia mediante la cual Dios les habla.
DIOSES MUERTOS
Yo no tengo por mi Dios
a un “dios” que no responde
a las súplicas más grandes
y drásticas del hombre.
Yo no tengo como Dios
a un “dios” que es fabricado y pobre
ya sea de oro, plata,
bronce o cobre.
No, no tengo como Dios
a un “dios” que en todo cede,
quien no perdona a nadie
jamás…pues nunca puede.
No, yo no tengo como Dios
a aquél aún clavado,
con faz de angustia
y cuerpo flagelado.
Mi Dios no está tampoco
tras los vidrios de una caja
envuelto en ricos velos…
vestido de mortaja.
Mi Dios sí es Dios
y no es de harina,
ni está en estatua
ni rústica ni fina.
Mi Dios no es el “dios”
creado por la feria religiosa.
Mi Dios sí es Dios;
Espíritu es y no una cosa.
Mi Dios no es de mármol,
ni yeso ni barro ni madera.
Nada, nada de aquello
en lo que el mundo espera.
Y aunque ignore de mi Dios
múltiples cosas, en una acierto:
Y es que mi Dios es “Dios de vivos”
y nunca ha estado muerto.
El verdadero Dios es el más difícil de aceptar. Es práctico, fácil para el ser humano distorsionar Su imagen.
RELIGIÓN CONTRA SALVACIÓN
Jesús no vino al mundo para establecer una religión sino para traer salvación. La salvación no se encuentra en una religión sino en la RELACIÓN PERSONAL con nuestro Creador. No, Dios no se hizo hombre y vino al mundo para fundar o establecer una religión como el mundo entiende la religión. Si así hubiera sido, Jesús hubiera tenido que fundar cientos y aun miles de religiones para satisfacer a todos. Él no vino pues a traer ceremoniales y ritos impresionantes, sofisticados y misteriosos los cuales solamente unos cuantos “privilegiados” (que se hablan de TÚ con Dios, según ellos mismos) pueden entender y administrar, sino que vino, hecho carne, para RELIGARNOS a Dios mediante el derramamiento de Su sangre, hecho éste que cimenta o fundamenta la salvación. Porque, “El Hijo del Hombre (Jesús) vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”. (Lucas 19:10)
No digan, pues, de MI PADRE VICENTE Santos, “DESCANSE EN PAZ”, sino más bien digan de él, “DESCANSA EN PAZ”. Porque el tradicional “descanse en paz” es una frase rutinaria, costumbrista, que por honesta y piadosa que sea no beneficia en nada al que murió. No pasa de ser un buen deseo. Lo digas o no lo digas, el que murió, murió y desde el momento de morir ya tiene lo que tiene y lo tiene eternamente.
MI PADRE VICENTE ya fue redimido, (salvado) pues de hecho podemos ser “rescatados de nuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles como oro o plata sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un Cordero sin mancha y sin contaminación” (Primera de Pedro 1:18 y 19) Sí, mi padre YA FUE redimido pero no mediante sus propias buenas obras, porque ese no es el plan de Dios para la salvación de los seres humanos. Tito 3:5 atestigua: “…nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por Su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación hecha por el Espíritu Santo”. La palabra “regeneración” (re-gene-ración) señala, significa literalmente NACER DE NUEVO (espiritualmente) como atestigua también Juan 3:3 en las palabras de Jesús mismo: “…si no naces de nuevo no puedes VER el reino del cielo”. Y en San Juan 3:5 añade: “…si no naces de nuevo…no puedes ENTRAR en el reino del cielo”.
MI PADRE VICENTE YA fue redimido (comprado, rescatado, salvado) no porque era bueno ni mucho menos perfecto sino porque era pecador como somos todos los seres humanos. Fue “indultado” por el Rey de reyes y Señor de señores porque era culpable o pecador. Porque si no hubiera sido pecador, ¿de qué tenía que salvarle Dios? ¿Qué hubiera tenido que perdonarle Dios? Porque si la salvación fuera por nuestras buenas obras o por las obras de la ley, es decir, por “cumplir” los mandamientos de Dios, entonces “¿…en vano murió Cristo?” (Gálatas 2:21)
EL CUMPLIMIENTO DE LA LEY DE DIOS
Ningún ser humano ha podido ni puede ni podrá jamás CUMPLIR los diez mandamientos. Los mandamientos fueron dejados no para que los cumplamos, pues nadie puede cumplirlos, sino para que al no poder cumplirlos nos demos cuenta que somos pecadores. Algunos confunden “guardar” con “cumplir”. “Guardar” es observar, estar al pendiente como lo hace un guardia o vigilante, pero “cumplir” significa vivir los mandamientos sin romperlos nunca, lo cual, repito, es imposible para el ser humano. Esa es precisamente la razón por la cual Dios se hizo carne para poder morir y con su muerte poder pagar por los pecados de todos. Si el hombre no pecara, Jesús Cristo no tenía que haber sufrido lo que sufrió. Pero como Su ley nunca cambia y sigue siendo verdad que “…el pago, pena o penalidad por el pecado es muerte…” Él proveyó el pago para que nosotros no pagáramos. Como un complemento de lo anterior veamos también Gálatas 2:16: “…sabiendo que el hombre NO ES justificado por las obras de la ley (buenas obras) sino por la fe de Jesús Cristo…” Y Gálatas 3:11 reafirma: “Y que por la ley NINGUNO ES JUSTIFICADO para con Dios ES EVIDENTE porque EL JUSTO POR LA FE VIVIRÁ”. Y por si quedase alguna duda, veamos finalmente Gálatas 5:4: “De Cristo os desligasteis los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído”. Dicho de otra manera sería así: Si te quieres salvar tú mismo entonces no necesitas a Dios y si necesitas a Dios entonces no te puedes salvar solo.
LA MANERA DE ESCAPAR DEL CASTIGO ETERNO
Pensemos en alguien que ha sido atrapado por el fuego en su casa. No hay manera de salir, la casa está completamente cubierta por las llamas. Contemplando tal situación FORZOSAMENTE tenemos que llegar a dos conclusiones: Una, te puedes salvar tú mismo. Dos, necesitas que alguien te salve. Si necesitas que alguien te salve
REALEMENTE ESTÁS EN PELIGRO. Si por otra parte te puedes escapar de morir en las llamas sin ayuda de nadie, entonces REALMENTE NO ESTÁS EN PELIGRO. Una de las dos situaciones es posible a la vez pero no las dos. Volviendo a lo espiritual es exactamente lo mismo: O te salvas o te salvan. O estás en peligro o no estás. Si estás en peligro NECESITAS quien te salve. Si no estás en peligro no necesitas quien te salve.
BUENAS Y MALAS NOTICIAS
Por todo lo expresado hasta aquí declaro que la muerte corporal de mi padre terrenal, VICENTE SANTOS ANAYA, no es una mala noticia sino una BUENA NOTICIA porque MURIÓ EN CRISTO, lo cual no es morir sino “dormir” como dicen las Santas Escrituras. Es una noticia que causa gozo a los entendidos. Claro, duele en la carne porque le amábamos. Pero veámoslo de la siguiente manera: Primero, todos moriremos…no hay escape. Y no tengo necesidad de probarlo con argumentos ya que solamente un retardado mental no conoce esta verdad. La real dificultad no consiste en saber si moriremos sino CUÁNDO moriremos. Aunque nos preocupase un poco, ni siquiera es importante saber CÓMO moriremos. Lo cierto, y por lo tanto indiscutible es que MORIREMOS. Queda una interrogante de acuerdo al libro de Job, capítulo 14, verso 14: “Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?” “Todos los días de mi vida esperaré hasta que venga (mi cambio) mi liberación”. Segundo, es mejor morir EN Cristo que morir SIN Cristo. Los siguientes pasajes bíblicos hablan de la persona salvada y de su posición o condición EN, POR y MEDIANTE Cristo, en relación con su muerte física: Juan 11:26: “Y todo aquél que vive y cree en mi no morirá” Romanos 8:13: Porque si vivís conforme a la carne, MORIRÉIS; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, VIVIRÉIS”. Porque “…si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Él” Lo contrario de lo anterior, obviamente es que si alguno TIENE (tiempo presente, ahora) el Espíritu de Cristo SÍ ES DE Cristo. “ES”, tiempo presente otra vez. (Romanos 8:9) y Romanos 6:8 nos ilustran diciendo: “…y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con Él”. Salmo 23:4 nos alienta, en el momento de morir, con la promesa de Dios para los que son Suyos: “Aunque voy a través de valle de sombra de muerte, no temo mal alguno, porque tú (El Salvador) estás conmigo”. Y Salmo 116:15 nos alegra con otra declaración de Dios: “Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de Sus santos”.
LOS VERDADEROS SANTOS
Entre el Antiguo y el Nuevo Testamentos la palabra “santos” se da alrededor de 140 veces y se refiere a personas vivas que han sido redimidas por la fe en Dios y en NADIE ni en NADA más aparte de Dios. La palabra “santos” en la Biblia no se refiere a personas que murieron, fueron “canonizadas” y declaradas “santas” por el Papa. Para probar el punto bastarían unos cuantos versículos, los cuales bien entendidos, en su contexto declaran que las personas a las que se refieren eran reales y vivían. Nunca la palabra “santos” en la Biblia se refiere a imágenes. Para la palabra “imágenes” se usa la palabra que ahora conocemos como “ídolo” (del griego Idolon) De la muerte de estos reales “santos” se complace El Todopoderoso. De la muerte de los otros, de los que mueren SIN Cristo, sin haber sido salvados, sin haber sido santificados por Dios o apartados por Dios, no se complace Dios porque (Dios) “…es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”. (Segunda de Pedro 3:9) Dios quiere que ninguno se condene sino que todos vengan al conocimiento de la verdad porque Él ha prometido que conociendo la verdad, “…la verdad os hará libres”. (Juan 8:32)
UN NOMBRE NUEVO
VICENTE SANTOS fue mi padre terrenal; fue conocido con ese nombre. Pero ahora tiene un nombre nuevo que nadie conoce sino Dios y él, de acuerdo a Revelación 2:17
MI PADRE VICENTE pasó los últimos días de su vida en el hospital, pero los doctores no encontraron qué mal padecía, según me dijo uno de mis hermanos. Como don Vicente solía decir: “Nadie se muere la víspera sino el día que le toca”. ¡Era su día! ¡Bendito sea Dios!
¿QUÉ HARÁS CON LA VERDAD?
Pilato tuvo noción de la verdad cuando examinaba a Jesús, pero decidió ignorarla volviéndose un poco filósofo al preguntar: “¿Qué es la verdad?” (Juan 18:38) No se vuelve a saber nada de Pilato.
Este librito contiene alrededor de ciento sesenta y siete versículos bíblicos. Y pregunto a los escépticos y duros de corazón: ¿NINGUNO de ellos encierra NINGUNA verdad digna de considerarse? ¿De veras? Si nada de lo expresado por las partes de la Biblia contenidas aquí es verdad, entonces…¿Cuál es TU plan de salvación? ¿Es TU plan de salvación mejor que el de Dios? ¿Conoces de verdad el plan de Dios o solamente supones que lo conoces? ¿Pelearás con Dios y ganarás la batalla? ¿Qué pasaría contigo si murieras hoy? ¿Y si murieras hoy a dónde irías a pasar la eternidad de acuerdo a la Biblia? ¿A dónde irías según tú mismo? Si no tienes un plan concreto, específico, detallado para tu salvación, un plan que pueda ser probado a la luz de las Sagradas Escrituras, ¿a qué te atienes? ¿O no morirás nunca? O CUANDO MUERAS, ¿no darás cuentas a Dios? ¿Eres tú uno de tantos ingenuos que se tragan el anzuelo de que Dios es SOLAMENTE AMOR pero no JUSTICIA? ¿O uno de tantos que se han tragado el bocado de que “Dios perdona todo” aunque no haya arrepentimiento? O si eres uno de tantos que creen que nos podemos salvar por nosotros mismos, entonces…¿en vano murió Jesús? ¿Eres tal vez uno de tantos tontos que afirman que TODOS seremos salvados? ¿O qué es lo que te mueve?
EL EVANGELIO Y NADA MÁS QUE EL EVANGELIO
Romanos 1:16 dice: “Porque no me avergüenzo del evangelio de Cristo que es poder de Dios PARA SALVACIÓN”.
Primera de Corintios capítulo 15 nos define el Evangelio:
Vers. 1—“…os declaro, hermanos, EL EVANGELIO…”
Vers. 2—“…por el cual (el evangelio)…SOIS SALVOS…”
Vers. 3—“…porque primeramente os he enseñado… que Cristo MURIÓ por nuestros pecados, conforme a las Escrituras”.
Vers. 4—“…y que fue SEPULTADO y que RESUCITÓ al tercer día, conforme a las Escrituras”
En los cuatro versículos anteriores destacan los elementos que constituyen EL EVANGELIO: Cristo MURIÓ (por nuestros pecados) Que Cristo fue SEPULTADO y que (Cristo) RESUCITÓ. MUERTE, SEPULTURA Y RESURRECCIÓN en tres palabras. Y todo por nuestros pecados y de acuerdo a las Escrituras. He aquí El Evangelio, el cual, como vimos, es “…poder de Dios para SALVACIÓN”. (Romanos 1:16)
UN CUADRO DE SALVACIÓN
Voy a presentarte un “cuadro de salvación” mediante una escena bíblica bastante conocida pero casi nunca profundizada. Se trata de LA CRUCIFIXIÓN. Había tres cruces en aquel día. En la cruz del centro iban a crucificar a un tal Barrabás pero lo soltaron y a cambio pusieron a Jesús en aquella cruz, señalándolo con ello, de acuerdo a la costumbre, como el peor malhechor de los tres, aunque…¡era inocente!
No por nada la palabra o nombre Barrabás significa “hijo del padre”. Aquí hay mucho que aprender. El que es hijo de El Padre (de Dios) no tiene muerte (muerte Segunda o condenación) sino lo contrario, es decir, tiene VIDA ETERNA (o salvación) Pero dirá alguno: ¿Qué no somos todos hijos de Dios? No, todos somos CRIATURAS de Dios por cuanto fuimos creados por Él en lo físico o sea en lo biológico que no es lo mismo. Pero la expresión HIJOS DE DIOS se refiere a lo espiritual, al Nuevo Nacimiento como vimos antes con el evangelio de San Juan, en el capítulo tres. Pero ahora debes considerar que precisamente porque existes (porque vives biológicamente hablando) es que pecas o quebrantas los mandamientos de Dios. Porque si no existieras no pecaras. Los muertos ya no ofenden a Dios, ya no quebrantan los mandamientos Suyos. Los que nunca han nacido o existido nunca han pecado. Así que ser CRIATURA de Dios no es la solución sino el PROBLEMA. La solución (la salvación) es de orden espiritual y es operada u obrada por Dios y no por los seres humanos. En el evangelio de San Mateo, en el capítulo diecinueve, en los versículos 16 al 30, se narra la historia de un joven rico que vino a Jesús para preguntarle qué cosa debía hacer para tener la vida eterna. (Verso 16) Jesús le respondió: “…guarda los mandamientos”. Nótese que dice “guarda” y no dice “cumple” los mandamientos. El joven rico insiste preguntando: “¿Cuáles?” Y Jesús le aclara: “No matarás”. “No adulterarás”. “No hurtarás” “No dirás falso testimonio”. “Honra a tu padre y a tu madre”. “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Ni tardo ni perezoso el joven declaró: “Todo eso lo he GUARDADO DESDE MI JUVENTUD. ¿Qué más me falta?”. Observemos dos cosas: Una, el joven había GUARDADO (no cumplido) los mandamientos pero estaba consciente de que le faltaba algo y de hecho le faltaba. Jesús le dijo: “Si quieres ser PERFECTO (completo o sin que nada te falte) anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme”. Dos cosas otra vez: Una, despójate de todo lo que tienes repartiéndolo a los pobres. Dos, ven y sígueme. En el versículo siguiente (22) se nos da el desenlace de la historia: “Oyendo el joven esta palabra, se fue triste porque tenía muchas posesiones”. O sea, tenía su afecto puesto en sus riquezas y no en Dios. Siguiendo cuidadosamente los detalles de la historia se puede concluir que “no se puede servir a dos amos” y que el joven estaba enamorado de su riqueza y que ésta le importaba más que el seguir a Jesús. De lo contrario no se hubiera alejado TRISTE.
Porque nadie que viene sinceramente buscando una respuesta a un problema o inquietud y se le responde, se aleja triste, sino que al hallar la respuesta, la solución a su necesidad o inquietud, se alegra y busca afanosamente la oportunidad de poner en práctica el consejo recibido. La conversación entre Jesús y los discípulos continuó en torno al joven. Los discípulos viendo lo sucedido, preguntaron: “¿Quién, pues, podrá ser salvo?”. (verso 25) Y el verso 26, en la voz de Jesús confirma que para los hombres la salvación es IMPOSIBLE: “…para los hombres ÉSTO es IMPOSIBLE; mas para Dios TODO ES POSIBLE”. Siguiendo la historia nos damos cuenta que el centro de la conversación, el tema principal es LA SALVACIÓN. Así pues, en el verso 26 la palabra “ESTO” se refiere a la salvación, la cual para el hombre es imposible pero no para Dios. Dios es el DADOR DE TODO, la salvación incluida. Nada que nosotros podamos hacer como vimos en Tito 3:5, sino por aceptar lo que ha sido hecho por Jesús. Es pues, la salvación, un regalo que se recibe por fe en Cristo como vimos antes en Efesios 2:8 y 9
Lo veremos de mejor manera analizando la situación y circunstancias de los malhechores crucificados con Jesús. Los dos pagaban con su vida por sus crímenes. La pena de muerte era ejecutada mediante crucifixión casi en todos los casos en esos días en aquellas tierras. Uno de los ladrones, como consta en los evangelios, no se arrepintió. El otro sí.
El “cuadro de salvación” se completa con cada pincelada, es decir con cada pregunta y cada respuesta sobre el malhechor salvado. Ayuda tú a “pintar” el cuadro respondiendo cada pregunta, poniendo en la línea a la izquierda, “si”, “no” o un signo de interrogación (?) si no sabes la respuesta. Contestemos la primera pregunta juntos, como ejemplo: La respuesta es clara. El Malhechor o hacedor de males NO era una buena persona. Por lo tanto la respuesta a la pregunta número uno debe ser NO. Y así sucesivamente, las respuestas dos y tres claramente son NO. Pero si llegamos a la pregunta cuatro y tú no sabes si lo bajaron de la cruz para que le aplicaran el aceite o si el sacerdote puso una escalera para alcanzarlo y ungirlo, si no lo sabes, entonces pon un signo de interrogación sobre la línea, así: ?
Para poder contestar con verdad es necesario que leas las Escrituras que se citan enseguida. Dichos pasajes bíblicos están separados en las siguientes categorías:
LA PERFECTA SUBSTITUCIÓN
Primera Categoría: SOBRE BARRABÁS:
Primero, que el nombre significa literalmente “Hijo del Padre”. El que es hijo de El Padre tiene vida eterna y por lo tanto no tiene muerte eterna. Barrabás es el tipo del hombre salvado; criminal o pecador, sí, pero salvado, justificado, “indultado”. Veamos algunos pasajes en relación con Barrabás quien aparece por un momento en la escena y luego no se vuelve a saber nada de él.
****Mateo 27:15 al 26 narra la historia de cómo y por qué Barrabás fue puesto en libertad y en su lugar fue crucificado Jesús. El cuadro nos habla de la perfecta SUBSTITUCIÓN: “…EL Justo por los injustos para llevarnos a Dios”. (Primera de Pedro 3:18) Hay docenas de versículos en el Nuevo Testamento que afirman que en Jesús no se halló pecado alguno. Queda constancia de que Él es JUSTO.
Los principales sacerdotes, los escribas, los fariseos y los ancianos o gobernantes alborotaron al pueblo para que conforme a la costumbre, soltaran a un reo de muerte durante la Pascua. Pilato estaba convencido de la inocencia de Jesús; su mujer también, pero políticamente hablando no le convenía ir en contra del poderoso
grupo de los controladores de la religión. Por lo tanto no solamente se lavó las manos sino que “dobló las manos” ante la presión y sabiendo que hacía mal permitió que soltaran a un declarado criminal crucificando en su lugar a un declarado inocente. Lo que ninguno de los participantes comprendió es que estaban siendo usados como instrumentos de iniquidad para que se cumpliese la profecía sobre el sacrificio substitucionario. Si lo vemos en el orden establecido por Dios puede resumirse así: Dios haciéndose como uno de nosotros para salvar al hombre en vez de el hombre tratando de hacerse como Dios para salvarse a sí mismo”.
Segunda Categoría: DIOS NO HACE ACEPCIÓN DE PERSONAS:
Y eso significa que Dios no discrimina a nadie ni hace “favores especiales” a unos mientras que los niega a otros.
****Deuteronomio 10:17: “Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que NO HACE ACEPCIÓN de personas ni toma cohecho”. (Cohecho significa soborno).
****Job 34:19: “¿Cuánto más a Aquél que NO HACE ACEPCIÓN de personas de príncipes, ni respeta más al rico que al pobre porque todos son obra de Sus manos?”
**** Actos de los Apóstoles 10:34: “Entonces Pedro, abriendo la boca dijo: En verdad comprendo que Dios NO HACE ACEPCIÓN de personas”.
****Romanos 2:11: “Porque NO HAY ACEPCIÓN de personas para con Dios”.
Tercera Categoría: LO QUE LAS GENTES PENSABAN DE LOS CRUCIFICADOS, JESÚS INCLUÍDO:
****Mateo 27:39 y 40: “Y los que pasaban le injuriaban ( a Jesús) meneando la cabeza”.
****Lucas 23:35: “Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de Él…”
****Mateo 27:41: “De esta manera también los PRINCIPALES SACERDOTES, escarneciéndole con los ESCRIBAS y los FARISEOS y los ANCIANOS, decían…”
****Marcos 15:32: “También LOS QUE ESTABAN CRUCIFICADOS CON ÉL le injuriaban”. (Los malhechores)
****Lucas 23:36: “Los SOLDADOS también le escarnecían presentándole vinagre…”
Pero luego vemos que UNO SOLO de los malhechores le injuriaba y el otro ya no.
****Lucas 23:39: “Y UNO DE LOS MALHECHORES que estaban colgados le injuriaba diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a tí mismo y a nosotros”.
En este momento vemos que el otro malhechor reprende al que injuriaba todavía a Jesús. Lucas 23:40 al 43 nos narran el fin de esta historia. El malhechor arrepentido habla: “¿Ni aun temes tú a Dios estando en la misma condenación?. “Nosotros, a la verdad justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos, mas éste (refiriéndose a Jesús) NINGÚN mal hizo”. “ Y dijo a Jesús: Señor, acuérdate de mi cuando vengas en tu reino”. “Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que HOY ESTARÁS conmigo en el paraíso”.
En las declaraciones del malhechor arrepentido encontramos que: Primero, él se reconoce culpable, se declara pecador. Segundo, reconoce y declara que Jesús “…ningún mal hizo”, es decir que Jesús es inocente, no pecador. Y ello nos lleva a la conclusión de que el malhechor entendió que Aquél que estaba en la cruz de en medio era El Mesías, El Hijo de Dios, El salvador del Mundo, ya que solamente en Dios hay ausencia total de pecado. Tercero, le llamó SEÑOR lo cual significa AMO, DUEÑO, CREADOR…Dios. Cuarto, pidió humildemente a Jesús que se acordara de él cuando viniera de nuevo, triunfante a reinar sobre la tierra. Quinto, escuchó la respuesta inmediata: “De cierto te digo que HOY ESTARÁS conmigo en el paraíso”.
Cuarta Categoría: LA MULTITUD FRENTE A LAS CRUCES:
La multitud frente a las cruces estaba formada por gente de todos tipos, clases y condiciones: Gente religiosa sobre todo. Y de entre la gente religiosa, gente llamada “buena”, gente llamada “mala”, gente sencilla, gente sofisticada y encumbrada, gente educada como los sacerdotes, los escribas y los fariseos; los extranjeros entre los cuales se cuentan los soldados romanos, etc. Pero desde el más bajo hasta el más encumbrado todos tenían algo en común: TODOS ERAN PECADORES y tenían necesidad del perdón de Dios el cual abre las puertas del cielo. El perdón que debe tenerse ahora, mientras se vive, porque en el momento en que el corazón dé su último latido no hay nada más que se pueda hacer. ¡Nada absolutamente!
CUESTIONARIO
Contesta, pues, las preguntas cuidadosamente. Pide a Dios que te haga entender lo que debes entender para que seas llevado “…de muerte a vida…” como dice San Juan 5:23. O como se confirma en Colosenses 1:12 al 14 que a la letra dice: “…dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los SANTOS en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas y trasladado al reino de Su amado Hijo, en Quien TENEMOS REDENCIÓN por Su sangre, el perdón de pecados”.
Después de haber considerado cuidadosamente las Escrituras anteriores sobre la crucifixión, coloca en cada raya de la izquierda una de las tres siguientes respuestas SI, NO, o un signo de interrogación. (?)
Para contestar mejor con los versículos estudiados antes, considera lo siguiente: Cuando las Escrituras no informan del todo sobre algo en particular es porque no es de tal manera. Por ejemplo, si ningún versículo dice que el malhechor se confesó y comulgó es porque NO se confesó NI comulgó pues tal práctica no existía entonces. De lo contrario lo dijera. Toma en cuenta también que NO HAY ACEPCIÓN DE PERSONAS PARA CON DIOS o sea que Dios NO DISCRIMINA y por tanto no actúa de manera diferente para con ciertas gentes sino que a todos los trata igual. Finalmente debes considerar que las veinticinco preguntas que siguen tienen un propósito principal y éste es el de hacerte ver que la SALVACIÓN ES LA MÁS URGENTE DE TUS NECESIDADES; QUE ESTÁ DISPONIBLE HOY, GRATUITAMENTE Y QUE DEBES NO SOLAMENTE ACEPTARLA SINO PEDIRLA … hoy…AHORA, antes de que sea demasiado tarde.
VEINTICINCO PREGUNTAS:
1 __________¿Era el malhechor una buena persona?
2 __________¿Era el malhechor un hombre piadoso?
3 __________¿Tenía suficientes méritos para ir al cielo?
4 __________ ¿Recibió los óleos u otro sacramento?
5 __________ ¿Se confesó, comulgó y fue absuelto de sus pecados por un sacerdote?
6 __________¿Oró el malhechor larga y repeticiosamente?
7 __________¿Oró a María pidiendo que pidiera a Jesús que le salvara?. María estaba presente. (Juan 19:25)
8 __________¿Y si no oró a María le corrigió Jesús por ello?
9 __________¿Fue Jesús influenciado por alguien en su decisión de salvar al criminal?
10 __________ ¿Se equivocó Jesús al salvar al malhechor?
11 __________ ¿Le salvó porque eran amigos?
12 __________ ¿Hizo Jesús un favor especial al ladrón?
13 __________ ¿Le salvó porque lo tenía cerca?
14 __________ ¿Respondió Jesús al malhechor: “De cierto te digo: Hoy estarás conmigo en el PURGATORIO?”.
15 __________ ¿O respondió: “De cierto te digo: Hoy estarás conmigo en el PARAÍSO?” (en el cielo)
16 __________ ¿Supo el malhechor ANTES DE MORIR que aquel día él estaría en el cielo con Jesús?
17 __________¿Puedes tú también ser salvado EN VIDA (ahora) ya que Dios no discrimina?
18 __________ ¿O crees que tú eres un pecador peor que el malhechor y no alcanzas perdón?
19 __________ ¿Es posible arrepentirse después de morir?
20 __________ ¿Sabes tú cuándo morirás?
21 __________ ¿Si no pides a Dios tu salvación ahora la obtendrán otros pora tí después de que mueras?
22 __________ ¿Se puede cambiar el justo juicio de Dios con limosnas, novenarios, misas y ruegos?
23 __________ De acuerdo a la Biblia, ¿sabes dónde irás a pasar la eternidad al morir?
24 __________ ¿Sabes ya por qué salvó Jesús al ladrón?
25 __________ ¿Quieres ser SALVADO, AHORA, de la misma manera que lo fue el ladrón?
Si tu convicción es en este punto la de que debes pedir tu salvación, lo que sigue es una explicación de lo que tienes que hacer. En cada caso se darán razones bíblicas como apoyo a la verdad.
PASOS PARA PEDIR Y TENER TU SALVACIÓN…¡AHORA!
Primer Paso: RECONOCE QUE ERES PECADOR.
Reconoce, acepta que eres pecador como todos lo somos. Romanos capítulo tres nos dan una clara idea de la condición espiritual del ser humano: “Como está escrito: No hay justo ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron a una, se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno…” (Romanos 3:10 al 18)
No te excuses diciendo que tú eres MENOS pecador que otros. No te compares con otro ser humano. Porque si esa es tu idea te garantizo que siempre buscarás a otro PEOR QUE TÚ para no salir tan “raspado” en la comparación. Dios no nos creó perfectos para que fuéramos igual a Él. Nos creó imperfectos, pecadores…seres humanos y no somos Dios cada uno de nosotros. No puede haber más de un perfecto Dios, un Dios sin pecado. Dios es El Creador y nosotros Sus criaturas.
No hay pecados grandes y pequeños delante de Dios. El pecado no tiene tamaño en sí mismo. Lo que debes considerar es CONTRA QUIEN cometiste el pecado y no el pecado que cometiste. Considera más bien la DIGNIDAD de Dios en contra de Quien pecas. No es lo mismo que le des una bofetada a tu amigo o conocido a que TRATES de dársela a…digamos al presidente mexicano Vicente Fox o al Gobernador de tu estado o provincia. Y digo “TRATES” porque de todas maneras no creo que lo consiguieras. Antes de llegar al sujeto de tu ataque o por lo menos al levantar tu mano ya te estarían lloviendo “cocolazos”(golpes) por todos lados. Piensa, se trata exactamente del mismo acto. ¿Cuál es, pues, la diferencia en las consecuencias entre abofetear a un hombre común o abofetear a una persona destacada? ¿Por qué la diferencia? Pues por causa de la DIGNIDAD o posición de la persona.
Segundo Paso: ENTIENDE QUE EL PECADO TE TRAE CONDENACIÓN PORQUE TE APARTA DE DIOS.
“…LA PAGA DEL PECADO ES MUERTE…” (Rom. 6:23)
“…el alma que pecare, esa MORIRÁ”. (será condenada) (Ezequiel 18:4, 20)
Romanos 6:20 fue discutido antes. Ezequiel 18 simplemente confirma la misma verdad. O sea que por ser pecadores merecemos el infierno y no el cielo. Gracias a Dios que por medio de Cristo Jesús podemos tener lo que no merecemos y por nosotros mismos nunca podríamos alcanzar pero también podemos evitar lo que merecemos, es decir, el castigo por nuestros pecados. Me explico: Merecemos el infierno pero podemos evitarlo porque alguien pagó MURIENDO EN NUESTRO LUGAR. Y podemos tener el cielo (que no merecemos) por los méritos del mismo Jesús QUIEN pagó por nosotros. ¡Y todo es hecho MEDIANTE LA FE! ¡HAY PUES UN MODO DE ESCAPE!
Tercer Paso: CÓMO ESCAPAR DE LA CONDENACIÓN Y QUÉ DEBES HACER PARA TENER LA SALVACIÓN
De acuerdo a Actos de los Apóstoles, (Hechos) capítulo 10, un día mientras Pedro hacía una visita a un militar romano llamado Cornelio, ocurrieron varias cosas dignas de ser consideradas. Consideraremos algunas de ellas: Primero, vemos que cuando Pedro llegó hasta Cornelio, éste se postró ante él y (le) adoró. (verso 25) Pero Pedro le levantó diciendo: “Levántate pues yo mismo también soy hombre”. (verso 26) Es claro que Pedro nunca alardeó de ser Papa NI ADMITIÓ SERLO y consecuentemente no actuó como por siglos han actuado los Papas, permitiendo que las gentes se postren ante ellos, que les besen la mano y hasta los pies….No, Pedro no permitió tal cosa y declaró que él y Cornelio eran IGUALES. Pedro preguntó la causa por la cual se le había hecho venir. (verso 29). En los versos 30 al 33 Cornelio explica el por qué Pedro fue llamado. A partir del verso 34 Pedro habla del “…evangelio de la paz por medio de Jesús Cristo…” (verso 36) Y en el verso 43 leemos que “…de Éste (de Jesús) dan testimonio todos los profetas diciendo que todos los que en Él creyeren, recibirán PERDÓN DE PECADOS por Su nombre”. El resultado de la entrevista y de la presentación del evangelio fue la salvación de Cornelio y, si no todos, por lo menos algunos de los presentes. El verso 44 nos da indicios de que TODOS FUERON convictos.
Otro pasaje más directo y por tanto más fácil de entender es el que nos habla de un carcelero de la ciudad de Filipos. En Actos de los Apóstoles, capítulo 16, a partir del versículo 19 se narra el hecho. Y el hecho es que Pablo y su compañero fueron puestos en la cárcel después de ser azotados mucho. Se ordenó al carcelero que “…los guardase con seguridad” (verso 23) Por causa de la orden, el carcelero los metió “en el calabozo de más adentro y les aseguró los pies con cepo”. (verso 24)
Hacia la media noche hubo un gran terremoto por el cual se abrieron las puertas de los calabozos “…y las cadenas de todos se soltaron”. (verso 26) El carcelero, al ver las puertas abiertas y suponiendo que los prisioneros se habían escapado, sacó su espada para suicidarse (verso 27) ya que la falta de permitir que un prisionero escapase era la muerte. “Mas Pablo clamó a gran voz diciendo: No te hagas ningún mal pues todos estamos aquí”. (verso 28) Y en el verso 29: “Él entonces (el carcelero) pidiendo luz, se precipitó adentro y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas”. Y ahora en el verso 30: “Y sacándolos (a Pablo y a Silas) les dijo: Señores, ¿QUÉ DEBO HACER PARA SER SALVO...?”. La respuesta contenida en el verso 31 no se hizo esperar y es clara y simple. Aquí está: “Y ellos dijeron: CREE EN EL SEÑOR JESÚS CRISTO Y SERÁS SALVO”.
Allí está el “secreto” el “misterio” referente a la salvación. Por supuesto que la clave de todo está en la palabra “CREE”. Porque CREER no es creer que creemos. La palabra FE significa CONFIANZA. Confiar en Jesús, El Salvador del mundo y en NADIE más ni en nada más pues nadie más ni nada más nos puede salvar…ESO ES FE. Lo demás es REMEDO DE FE y los REMEDOS O IMITACIONES NO SALVAN.
Cuarto Paso: ¿CÓMO PEDIR EL REGALO DE SALVACIÓN?
Si estuvieras totalmente rodeado de fuego, según vimos antes, ¿tendrías que haber ido a la universidad o academia para aprender a pedir ayuda en el momento del peligro? ¡Absurdo! ¡Por supuesto que no! Pedirías angustiosamente con palabras, gritos y gestos no planeados. Las tecnicalidades y refinamientos serían lo último que pasaría por tu mente en tales momentos en que tu vida pendiese de un hilo. Simplemente pedirías ayuda. ¡Eso es todo!
Permite que lo ponga de manera simple, tan simple que nadie falle en entenderlo. ESTAMOS en peligro del fuego del infierno desde el momento en nuestra vida en que aprendimos la diferencia entre el bien y el mal y neciamente y con grave daño optamos por seguir el mal porque trae placer temporal. Y no sirve de nada que nos justifiquemos o excusemos nosotros mismos echando la culpa sobre alguien (chivo expiatorio) o sobre algo, (las circunstancias adversas, por ejemplo) porque Dios conoce el corazón.
El niño usa de variados recursos nada sofisticados para pedir lo que necesita. ¿Podrías volverte como un niño y pedir, AHORA, tu salvación? Repito: TU SALVACIÓN. No dije: POR TU SALVACIÓN. Hay una gran diferencia entre las dos expresiones. La segunda significa que alguien PIDE y PIDE y PIDE continuamente como que lo que se pide no se obtiene todavía. Actuar así es falta de fe. Es hacer a Dios mentiroso. Y la falta de fe es pecado. La primera expresión, por el contrario, indica una acción precisa, determinada y definitiva…una sola vez. Porque una vez que se pide y se tiene, ¿para qué volver a pedir lo que ya se tiene y es ETERNO? El problema u obstáculo principal no proviene de Dios. Dios no pone barreras o retenes. El problema está en el ser humano quien NO CREYENDO (no teniendo la fe) no recibe porque no pide o porque pide mal.
Quinto Paso: ¿CUÁNDO PEDIR EL REGALO DE SALVACIÓN?
¡AHORA! Pero hay que entender que AHORA significa literalmente “EN ESTE INSTANTE” ¿Por qué la urgencia? Porque el AYER ya se fue y no vuelve; el MAÑANA no sabes si lo tendrás. Ciertamente no sabes cuándo morirás ni cómo morirás, si tendrás o no la oportunidad de hacer cuentas con Dios. Y tal vez no la tengas porque habiendo tenido antes la convicción de actuar rechazaste la oportunidad. Tu corazón late y cada latido es un latido menos. Deberíamos contar regresivamente; si fuéramos más sabios lo haríamos. Como en el caso de los cumple-años, refiriéndonos a los cuales deberíamos decir: “Un año menos” en vez de decir: “Un año más”.
Sexto Paso: TIENES QUE ESTAR ARREPENTIDO.
¡Espera, DETENTE!
No TIENES QUE estar arrepentido. O estás o no estás. O es de un modo o es del otro pero no puede ser de los dos al mismo tiempo. Ni tampoco el arrepentirse es un acto que se puede forzar en alguien, sino que Dios hace el llamamiento y da la convicción y el ser humano responde o no responde.
Los cinco puntos anteriores muchos los han venido adoptando como doctrina suficiente o total para ser salvos “evangélicamente”. El problema es que en estos tiempos malos frecuentemente queda olvidada la doctrina bíblica del ARREPENTIMIENTO. Dejemos firmemente establecido que sin ARREPENTIMIENTO nadie puede ser salvo. “…antes si no os arrepentís en vuestros pecados pereceréis igualmente”. (Lucas 13:3) Debe quedar claro que el concepto o idea de ARREPENTIMIENTO de acuerdo a cualquier religión, generalmente es superficial y por tanto falso o no completo. Lo que pudiera ser llamado “MEDIO ARREPENTIMIENTO” NO ES arrepentimiento del todo y por tanto no trae salvación.
Para que se entienda mejor la doctrina del arrepentimiento diremos que éste consta de tres partes:
1-Cambio de manera de pensar.
2-Dolor o pena moral por haber pecado contra Dios.
3-Cambio de rumbo.
Esta última parte, CAMBIO DE RUMBO o cambio de camino o cambio de vida, incluye DOS ASPECTOS FUNDAMENTALES:
Uno, volverse del camino propio, camino humano, incluyendo camino filosófico, moral, religioso, etc. La palabra VOLVERSE aquí significa ALEJARSE (de nuestro camino) DEJAR el tal camino. O sea YA NO CONFIAR EN NOSOTROS MISMOS para salvación.
Dos, VOLVERSE A DIOS. Es de crucial importancia entender la diferencia entre DEJAR O ABANDONAR nuestra forma de vivir, digamos, inmoral y quedarse a MEDIO CAMPO, como NEUTRAL, sin entregarnos COMPLETAMENTE a Cristo SOLAMENTE por la fe.
Un ejemplo muy claro de esto lo experimenté de primera mano con mi hermana Socorro. Un día, hace ya varios años, prediqué en Santiago y mi hermana estaba presente en la reunión. Di el mensaje o sermón y como siempre lo hacemos, pues es lo más importante, hablé del PLAN DE DIOS PARA LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS. Al final del sermón hice un llamamiento o invitación, como siempre hacemos, para que toda persona que hubiera sido convicta por el Espíritu Santo hiciera su confesión de pecados a Dios e hiciera la petición de su salvación. Mi hermana Socorro levantó su mano, indicando con ello que ella deseaba dar el paso. En mi mente se guardó placenteramente la idea de que mi hermana acababa de adquirir el tesoro más valioso, el regalo más grande que es la salvación de su alma, el derecho y el poder de estar con Dios para siempre después de su muerte física. Tiempo después, mientras predicaba otra vez en Santiago, ocurrió exactamente lo mismo: Prediqué, di el plan de salvación, hice el llamamiento o invitación y mi hermana Socorro, presente otra vez, levantó su mano de nuevo. Terminó el culto y nos fuimos al rancho a descansar. Era casi la media noche. En el camino a Paredones pregunté a mi hermana: “¿Qué pasó contigo, Socorro? Se supone que la vez anterior que vine tú recibiste o aceptaste a Cristo Jesús como tu Salvador. ¿Cómo es que hoy levantaste tu mano de nuevo? Porque debes recordar que la salvación se pide una sola vez en la vida porque una vez que el milagro de Dios ocurre en una persona, esa persona está segura para siempre”.
Mi hermana, ni tarda ni perezosa, con el énfasis, seguridad y aplomo que Dios le ha dado como regalos, me dijo: “¡Ah, no, no, espérate “mijito”. Lo que pasa es que después de todo lo que me pasó con la iglesia católica yo renuncié a ella, pero me había quedado allí parada, en medio, (neutral), pero esta noche DÍ LA MEDIA VUELTA hacia Cristo”.
Allí está: ¡La media vuelta…hacia Cristo!
Ahora bien, mi hermana nunca ha estudiado Teología. Nunca había tomado una Biblia en sus manos sino hasta un corto tiempo antes de este hecho. Mi hermana no tuvo mucha escuela. ¿Qué pasó? ¿Cómo fue que pudo entender a la perfección su estado espiritual y hacer la decisión correcta de acuerdo al plan de Dios? La respuesta está en Mateo 16:17 en donde leemos que Jesús le dice a Pedro: “Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre (o ser humano) sino mi Padre que está en el cielo…”
Mi hermana cambió de manera de pensar cuando oyó la Palabra de Dios, se volvió (se alejó) del lugar en el que había estado por costumbre y sin razonamiento, es decir, por indoctrinación, pero NO SE VOLVIÓ a Cristo, sino que como ella misma lo expresó, se quedó parada, atorada, neutral. En la segunda vez no solo dio media vuelta sino que empezó a caminar hacia Cristo y CON Cristo.
CAMBIO DE MANERA DE PENSAR:
Es simple de entender. Si la Biblia, la Palabra de Dios te dice que por la fe en Cristo puedes ser salvado HOY pero en tu mente está la idea de que ésto no puede ser y por lo tanto te aferras a tu idea Y NO CAMBIAS DE MANERA DE PENSAR, entonces no estás arrepentido y no podrás ser salvo…¡nunca! Pero si en cambio al conocer lo que la Biblia dice acerca de la salvación ACEPTAS su verdad y desechas la tuya propia, entonces en tu mente HA OCURRIDO UN CAMBIO que tiene que ver con dejar tu camino imperfecto, falto, deficiente y tomar el camino de Dios, camino perfecto. Ahora bien, cuando tal cambio de manera de pensar ocurre, es natural que nos sintamos mal moralmente, apenados, avergonzados por haber ido en contra del plan de Dios aun cuando lo hubiéramos hecho por ignorancia y no por maldad.
Vayamos al tercer aspecto. Digamos que una persona cambió de manera de pensar respecto de CÓMO PUEDE SER SALVADA porque leyó en la Biblia sobre ello. Digamos que de cierto se sintió mal moralmente. En tales condiciones, ¿no se volverá a Dios, dejando su propio camino o estilo de vida? Porque si no ocurre el cambio de rumbo, claramente algo falló, algo no ocurrió, algo no fue. Un banquillo no se sostiene con dos patas; necesita por lo menos tres. Tres son las partes del arrepentimiento y si falta una “pata” del “banco” del arrepentimiento, no se sostiene.
Así pues, cuando tu mente ha sido transformada, lavada por la Palabra de Dios, regenerada por el Espíritu Santo como vimos en Tito 3:5 es natural que venga el cambio en nuestra manera de sentir y finalmente en nuestra manera de actuar. Diferente pensar trae diferente sentir y el diferente sentir trae el diferente rumbo o caminar lo cual quiere decir, diferente conducta. “De modo que si alguno está es Cristo, nueva criatura es…” como vimos antes.
Es urgente que respondas positivamente al llamamiento que Dios te hace al arrepentimiento. La muerte no espera. Considera lo que sigue:
LA CANCIÓN DE LA MUERTE
Pon-pon…pon-pon…pon-pon…
Se apresura el corazón
en su nido pectoral,
y en cada contracción
se avecina a la estación
de su trágico final.
Tic-tac…tic-tac…tic-tac…
El reloj como un vivac
guarda el tiempo en rigidez.
Y al tic-tac…tic-tac… tic-taque…
caen las hojas de almanaque
inflexibles como un juez.
Muchos duermen, sin embargo;
nada turba su letargo.
Ni el recuerdo del ayer
ni el fantasma del futuro
ni el abismo tan oscuro
en que pronto han de caer.
Es lo mismo si hay tragedia
o si farsa o si comedia
o si lágrimas y llanto;
buena, mala o poca suerte
o si hay vida o si hay muerte
o lamento o desencanto.
El tic-tac no les molesta
y al pon-pon tienen respuesta:
“Dios dirá”. “Lo que Dios quiera”.
Y a la sombra de tan falsa teología
van muriendo día tras día
sin visión y sin bandera.
Vegetar…mientras su vida
sobre mar embravecida
como náufrago se aferra
a vaguísima esperanza
de que allá… en lontananza
ha de aparecer la tierra.
Flotar…un flotar de incertidumbres
en corrientes de costumbres
tradición y vanidades.
Un cantar de viento en furia
con bramidos de lujuria
y carnales tempestades.
Pon-pon…tic-tac…pon-pon…
Oh qué triste condición
la del hombre que navega
sin compás ni timonel;
del que mísero e infiel
ante el mundo se doblega.
No hallará puerto seguro
ni refugio en fuerte muro;
no hallará consolación.
Mas la muerte viene presto
con su cántico siniestro:
Pon-pon…tic-tac…pon-pon…
RESUMEN DE LOS SEIS PASOS PARA SER SALVO
Paso # 1: RECONOCE QUE ERES PECADOR.
Recuerda que no es el tamaño de tu pecado ni el número de ellos ni tampoco la frecuencia con que pecas. Es CONTRA QUIEN PECAS. Considera la DIGNIDAD de Dios. No te compares con nadie. Acepta que eres pecador delante de Dios.
Paso # 2: RECONOCE QUE EL PECADO TRAE CONDENACIÓN.
Reconoce que el pecado, grande o pequeño, frecuente o infrecuente, te trae la muerte segunda o condenación por cuanto te aparta de Dios. Recuerda, no es el tamaño de tu pecado sino la DIGNIDAD de Aquél cuya ley quebrantas.
Paso # 3: CÓMO ESCAPAR DE LA CONDENACIÓN.
“Cree en el Señor Jesús Cristo y SERÁS SALVO...” (Actos de los Apóstoles 16:31) Pero debes entender que EL CREER no es el hecho tradicional, costumbrista y religioso que llaman FE. Es algo más que eso. ES LA SEGURIDAD O CONFIANZA de que Dios, mediante Cristo, te PUEDE Y TE QUIERE SALVAR AHORA MISMO sin tan solo le pides. Y que no depende de tus méritos o buenas obras o tu afiliación religiosa sino que depende TOTALMENTE de lo que Jesús hizo por ti.
Paso # 4: CÓMO PEDIR EL REGALO DE LA SALVACIÓN.
No hay método o forma específicos. No hay una oración especial. Simplemente si crees lo pedirás y si lo pides creyendo y arrepentido, tendrás la salvación a partir del momento de tu petición y para siempre, sin ninguna posibilidad de perderla…¡nunca!. Habla con Dios como tú hablas y dile que deseas Su perdón y Su salvación, AHORA MISMO.
Paso # 5: CUÁNDO PEDIR EL REGALO DE SALVACIÓN.
¡AHORA! En este momento. Si lo dejas para después tal vez nunca lo hagas y por lo tanto tal vez nunca tendrás el regalo de salvación.
Paso # 6: ¿Y QUÉ DEL ARREPENTIMIENTO?
Espera, piensa. Podías haber dado los primeros cinco pasos y de nada te hubiera servido si no hay arrepentimiento.
RESUMIENDO UNA VEZ MÁS…
1-Acepto que soy pecador.
2-Por ser pecador me espera condenación.
3-Deseo escapar a la condenación pero más deseo ser cambiado para ya no ofender más a Dios voluntariamente.
4-Tengo completa fe o confianza en que Dios me quiere y me puede salvar AHORA pues Jesús pagó por todos mis pecados.
5-Entiendo que el tiempo para ser salvado es AHORA Y POR TANTO ES AHORA que hago mi oración sencilla pero sincera, con mis propias palabras, pidiendo a Dios por los méritos de Cristo que:
a) ME PERDONE todos mis pecados PASADOS Y PRESENTES
b) ME SALVE AHORA MISMO y para SIEMPRE de acuerdo a Su promesa
ME TRANSFORME para que de aquí en adelante pueda yo dar testimonio a otros de que Jesús me salvó.
6-ME ARREPIENTO de haber sido ciego y necio. Lo que he leído me hace pensar de manera diferente. Me siento mal por haber ofendido a Dios voluntariamente, sabiendo que hacía mal. Estoy dispuesto ahora a dejar mi propio camino y tomar el Camino de Dios conforme a las Sagradas Escrituras.
Si estás convencido de haber oído la verdad, DETENTE AQUÍ y haz tu oración y con ella tu petición a Dios si no la has hecho todavía.
Y SI HICISTE TU PETICIÓN A DIOS DE LA MANERA ESTABLECIDA ARRIBA, BIEN PUEDES Y DEBES REFLEXIONAR EN LO SIGUIENTE: Reconozco que no merezco el regalo de salvación que acabo de recibir, pero declaro humildemente que por la gracia de Dios LO HE RECIBIDO. SÍ, HE RECIBIDO A CRISTO COMO MI ÚNICO Y SUFICIENTE SALVADOR PARA SIEMPRE. Lo he recibido y me declaro SALVADO conforme a la Palabra de Dios según entendí a través de muchos pasajes en este librito. Por lo tanto acepto la sugerencia de escribir mi nombre y la fecha de este día tan especial, en la página preparada para ello, al fin del libro.
Guardaré el libro en el seno de mi familia, como testimonio de la gracia salvadora de Dios y para instrucción y testimonio mío a mis descendientes.
Entiendo que este librito no es solamente un documento o escrito para perpetuar la memoria de Vicente Santos Anaya. Acepto que es más que eso. Desde ahora lo guardaré como testimonio de mi NACIMIENTO ESPIRITUAL o Nuevo Nacimiento mediante el cual “he pasado de muerte a vida…eternas” según las Santas Escrituras. ¡DOY GRACIAS A DIOS POR ELLO!
LA VIDA QUE DEBES VIVIR AHORA
Hay ciertos principios que debes observar ahora que declaras haber clamado a Dios pidiendo perdón y salvación.
UNA VIDA SANTA. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas (las cosas) son hechas nuevas”. (Segunda de Corintios 5:17)
Todo lo anterior se resume en una sola palabra: SANTIFICACIÓN, la cual simplemente significa SEPARACIÓN. La persona salvada HA SIDO APARTADA y debe vivir APARTADA de todo lo que sea de dudosa reputación, de todo lo vulgar, de todo lo malicioso o picaresco; apartado de vicios y aberraciones. En una palabra APARTADO DEL MUNDO. Porque estamos en el mundo pero NO SOMOS del mundo y por lo tanto no debemos permitir que el mundo nos contamine. Abundan las
Escrituras sobre el tema pero baste el análisis de Santiago 1:27 para probar el punto. El texto dice: “La religión pura y sin mácula (sin mancha) delante de Dios el Padre es ésta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones y GUARDARSE SIN MANCHA DEL MUNDO”. Nótese que dice: (“…delante de Dios…”) Por supuesto, es Dios el que cuenta y no los hombres. Pero los hombres están más interesados en dar gusto y honra a los hombres antes que a Dios. GUARDARSE SIN MANCHA DEL MUNDO. Esto es lo que descuidan TODAS las “verdaderas religiones”. Sí, es cierto que unas más que otras HACEN ACTOS DE CARIDAD pero como solía decir mi padre Vicente: “saludan con sombrero ajeno” pues se han autonombrado administradores plenipotenciarios de los bienes recolectados de los bolsillos del pueblo, pero nadie les puede pedir cuentas. Hoy, como en los tiempos de Jesús, SEGUIMOS TENIENDO A JUDAS COMO TESORERO. No voy a exponer aquí en detalle los preceptos sobre finanzas y caridad según el plan bíblico. Baste decir que “la caridad comienza en casa” como también dijo mi padre muchas veces. Sí, la caridad comienza en CADA CASA. Esto quiere decir que los actos de caridad son principalmente privados o secretos y no públicos ni de conjunto o corporativos. Baste Mateo 6: 1 al 4 para probarlo. Se pide al verdadero cristiano que “…cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha”. (Mateo 6:3)
Mientras escribo estas líneas se anuncia en la prensa y en la televisión que la diócesis de Los Ángeles se enfrenta a más de quinientas (500) demandas contra sacerdotes que abusaron de menores y se calcula que ha de pagar alrededor de un BILLÓN Y MEDIO de dólares por las maldades cometidas. Eso tan solo en Los Ángeles. En Boston, Massachusets, se acaba de anunciar la clausura de más de ochenta (80) iglesias de las 357 que tiene la Arquidiócesis de Boston.
De acuerdo a Sean O’Malley, cabeza de la iglesia en Massachusets, las razones para cerrar tantas iglesias, son:
1-Que cada vez tienen menor asistencia.
2-Que faltan sacerdotes.
3-Que la población católica “está cambiando”.
Esto significa que hay deserciones o sea que las gentes abandonan la iglesia y buscan otra. Y ésto debido en gran parte al escándalo referente al abuso sexual a menores perpetrado por sacerdotes con la protección de jerarcas en muchos casos. Se ha publicado que en Massachusets se hicieron recientemente alrededor de 500 demandas (número semejante al de Los Ángeles) para las cuales se propuso pagar alrededor de 85 millones. Si la misión de cada cristiano es mantenerse SIN MANCHA DEL MUNDO entonces algo malo está pasando con la iglesia de Roma. Y lo peor es que lo que está pasando comienza en las esferas de los dirigentes. En todo caso se puede concluir con verdad que la iglesia de Roma NO PREDICA LA VERDADERA RELIGIÓN. Ciertamente no verdadera DELANTE DE DIOS puesto que ni sus sacerdotes se mantienen “SIN MANCHA DEL MUNDO”, como vimos con el apóstol Santiago. Otra razón poderosa para pensar así es la de que la iglesia de Roma, a través de los siglos ha creado muchas ‘DOCTRINAS’, ‘TRADICIONES’ y ‘PRÁCTICAS’ que contradicen abiertamente las Santas Escrituras. Y cuando se habla de ésto con un católico, éste no lo entiende porque los católicos, en su mayor parte, no conocen las Escrituras y los que creen CONOCER ALGO, lo conocen FILTRADO Y CERNIDO por la poderosa máquina de la censura romana.
Frecuentemente soy criticado porque no tomo en cuenta, me han dicho algunos, que la iglesia ha hecho y sigue haciendo mucho bien en todo el mundo. Y yo digo, CIERTO. Pero pregunto: ¿Lo bueno que hace la iglesia la autoriza a hacer lo malo? ¿Lo bueno que hace la iglesia, borra o justifica lo malo que hace o permite que se haga? Debe quedar establecido firmemente que Dios no tiene un libro de cuentas con dos columnas al estilo de los CONTADORES o tenedores de libros de un negocio. Dios NO DICE en ninguna parte que cada obra buena vale tantos puntos “positivos” y cada obra mala vale tantos puntos “negativos” y que los puntos “positivos” son para ser sumados a favor del pecador y que los “negativos” son para ser restados de la cuenta del pecador. En ningún pasaje de la Biblia encontramos que Dios hará un balance de tu vida mediante la suma y la resta de los puntos “positivos” y los “negativos” para ver cuál es tu “balance”. Por lo tanto no encontramos información EN NINGUNA PARTE del total o número de puntos “positivos” que tiene que tener una persona cuando muera, para entrar al cielo o de perdida al purgatorio…o de plano para ser enviada al infierno. NO HAY TAL PLAN. Sin embargo millones han sido víctimas de tal trampa del diablo, desde Adán hasta nuestros días.
¿Entonces no vale la pena ser “bueno”? Escucha, ser “bueno” al estilo social es nuestro mínimo deber puesto que vivimos en sociedad. El principio de “no hagas a otro lo que no quieras para ti” es aplicable. Vivir de acuerdo a este principio es nuestra obligación como entes civilizados. PERO ESTA CONDUCTA NO NOS SALVA. Es decir, no nos JUSTIFICA delante de Dios sino solamente delante de la ley civil o justicia humana. Todo lo anterior es puramente terrenal…humano. ¿Entonces Dios no toma en cuenta que nos “portemos bien” aquí en la tierra? No solamente SÍ LO TOMA EN CUENTA sino que nos pide que nos “portemos bien” PERO NO PARA SALVARNOS POR MEDIO DE TAL CONDUCTA NUESTRA…pues, como vimos, Dios TIENE UN PLAN ESPECÍFICO PARA SALVAR AL SER HUMANO, un plan que ya quedó ampliamente ilustrado a lo largo de este librito.
¿QUÉ HARÁS ENTONCES?
LA LECTURA DE LA BIBLIA
Lo más seguro es que en el lugar donde vives no encontrarás una iglesia ni grande ni pequeña que predique, que enseñe el Evangelio el cual “…es poder de Dios para salvación” como vimos antes. Por tanto, si tal es el caso, quédate en tu casa leyendo y meditando las Escrituras, yendo de lo fácil a lo difícil, de lo simple a lo complicado.
Comparte con los miembros de tu familia lo que encontraste y entendiste… PERO SOBRE TODO…VIVE LO
QUE ENCONTRASTE…a partir de ese momento hasta el instante en que te enfrentes a tu Creador.
LA ORACIÓN
No, no te preocupes, tú puedes orar. Orar es hablar con Dios. Dios que conoce los corazones, las intenciones, las necesidades, quiere que te expreses ante Él NATURALMENTE, con el vocabulario que es tuyo. Dios no quiere que REPITAS o que RECES sino que ORES. Mateo 6:7 nos dice que no debemos usar “vanas repeticiones”.
Sí, lo mejor que puedes hacer es comenzar a vivir lo que aprendas a diario en las palabras de Dios, en la Biblia. AL FINAL SE INCLUYE UNA GUÍA, UN CONJUNTO DE SUGERENCIAS SOBRE LA LECTURA Y ANÁLISIS DE LA BIBLIA. Nada de lo que se da es interpretación privada. Si tú buscas la verdad Dios te la revelará en la medida que Él quiera que la tengas. No te angusties si no comprendes algunas cosas. Dios no te hace responsable de lo que NO SABES ni la meta es que sepas mucho. LA META ES QUE VIVAS LO QUE SABES, SEA POCO O MUCHO. Haz tuyo el siguiente lema: NO TE PRE-OCUPES DE LO QUE NO SABES O NO ENTIENDES DE LA BIBLIA, PERO OCÚPATE DE LO QUE SABES.
REVISANDO LAS RESPUESTAS DEL CUESTIONARIO
En caso de duda, consulta las respuestas a las veinticinco preguntas que contestaste. Las respuestas se dan a continuación. De acuerdo a las Escrituras las respuestas a las veinticinco preguntas son:
1 al 14 todas son NO. Míralas de nuevo.
15, 16 y 17 las respuestas son SI.
19 al 22 las respuestas son NO.
18, 23, 24 y 25 las respuestas son personales o subjetivas, pero 24 y 25 conviene que sean SI.
Reconsidera las respuestas 18 y 23
EXPLICACIÓN DEL POR QUÉ DE LAS RESPUESTAS A LAS VEINTICINCO PREGUNTAS
1-La respuesta es “NO”. La razón es que precisamente el malhechor es conocido como malhechor o criminal porque lo era. Y porque lo era estaba pagando con la pena de muerte por sus crímenes. El mismo malhechor lo reconoce como vimos antes.
2-La respuesta es “NO”. No era un hombre piadoso. No hay en la Biblia información ninguna sobre el particular. Pero la información abunda en el sentido de que era un hombre que cometió actos de IMPIEDAD. Y los crímenes cometidos contra los seres humanos son pecados cometidos contra Dios.
3-La respuesta es “NO”. Nadie, nunca jamás por bueno que sea llega a tener suficientes méritos para ir al cielo. Así viviera mil años. Es precisamente porque no tenemos méritos o porque no podemos salvarnos por nosotros mismos que Jesús pagó.
4-La respuesta es “NO”. De acuerdo a las enseñanzas de la iglesia católica no había “santos óleos” en esos días. Y ciertamente no hay evidencia de que en este caso se hubiera hecho cosa ni si quiera semejante. ¡Nada!
5-La respuesta es “NO”. No se confesó con un sacerdote pues los únicos sacerdotes en aquel lugar en aquel momento eran los sacerdotes judíos, los mismos que buscaron la muerte de Jesús. No había entonces “sacramentos” luego no pudo comulgar. No había entonces confesión auricular ni eucaristía, ni misas, declaran hoy los católicos. Y es cierto, no había ninguna de estas cosas. Sin embargo se contradicen porque cuando les conviene hablan de que en la llamada Última Cena Jesús instituyó la misa y la eucaristía. Es claro que para el tiempo que Jesús estaba crucificado, la Última Cena ya había ocurrido. Y sabemos que ahora se argumenta que sin la confesión al sacerdote y su absolución y sin la comunión, no se puede entrar al cielo. ¡Quién les entiende!
6-La respuesta es “NO”. No, no oró larga y repeticiosamente. De hecho fue todo lo contrario. Una súplica corta, al punto y sobre todo DIRECTAMENTE a Jesús.
7-La respuesta es “NO”. María estaba presente como atestigua el Evangelio. Sin embargo, contrario a lo que hoy se enseña, el malhechor se dirigió a Jesús.
8-La respuesta es “NO”. Jesús no le regañó por no dirigirse a María, pues de acuerdo con la Biblia misma podemos y debemos ir “directamente al trono de la gracia” pues Jesús es “el único Mediador entre el hombre y Dios” (Primera de Timoteo 2:5)
9-La respuesta es “NO”. Jesús no pudo ser influenciado por nadie. Él, siendo Dios es Soberano, Sabio. No comete injusticia no se equivoca ni puede ser influenciado por nada ni por nadie.
10-La respuesta es “NO”. Siendo Dios INFALIBLE no pudo equivocarse. Si hay un ser realmente INFALIBLE ESE ES DIOS. Siendo Dios justo y por tanto equitativo, un Dios que no miente y que no cambia, un Dios que no hace acepción de personas, no pudo haber salvado al malhechor contradiciendo lo que dicen que Él mismo dejó dicho.
11-La respuesta es “NO”. Ciertamente Dios no discrimina. No le salvó porque eran amigos pues no lo eran. De hecho el malhechor era ENEMIGO de Jesús pues de acuerdo a las Escrituras TODOS nosotros, al cometer pecado, nos convertimos en enemigos de Dios.
12-La respuesta es “NO”. No, Jesús no hizo un favor especial al malhechor pues Dios no discrimina. De la misma manera que salva a uno salva al resto de los seres humanos. Dios no tiene dos métodos para salvar sino uno solo.
13-La respuesta es “NO”. El otro ladrón estaba igualmente cerca y no fue salvado. No es la distancia física del pecador y Jesús la que salva. Si así fuera nadie pudiera ser salvado ahora pues físicamente Jesús no está cerca de nadie en el mundo.
14-La respuesta es “NO”. Cuando el ladrón pidió a Jesús que se acordara de él cuando viniera en Su reino, la respuesta de Jesús no fue: “De cierto te digo, HOY ESTARÁS CONMIGO en el purgatorio”. No, sino que la respuesta fue: “De cierto te digo, HOY ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO” (O sea en el cielo)
15-La respuesta es “SI”. Jesús respondió: “Hoy estarás conmigo en el Paraíso”.
16-La respuesta es “SI”. El malhechor supo con certeza que en aquel mismo día él estaría con Jesús en el cielo de acuerdo a la promesa dada en la respuesta de El Salvador.
17-La respuesta es “SI”. Si le es posible al ser humano saber o conocer, durante su vida, que puede ir al cielo cuando muera, pues todo ha sido preparado y está disponible como un regalo. Y no solamente le es posible al hombre conocer sino apropiarse el regalo de la salvación y tener seguridad eterna de ella.
18-La respuesta es PERSONAL pero debería ser por una parte “SI” y por otra parte “NO”. Tú puedes llegar a la conclusión de que eres un pecador más grande que el malhechor, pero estarías equivocado si creyeras que por eso no tienes salvación. Sí la puedes tener si te arrepientes y clamas a Dios pidiendo perdón y salvación.
19-La respuesta es “NO”. No es posible arrepentirse después de morir. Y si lo fuera sería demasiado tarde. No hay nada que se pueda hacer. El tiempo para arrepentirse es el tiempo de la vida.
20-La respuesta es “NO”. No, no sabes cuándo morirás y por tanto tienes la imperiosa necesidad de hacer cuentas con Dios ahora.
21-La respuesta es “NO”. Lo que no hagas personalmente, cara a cara con Dios, durante tu vida, NADIE lo podrá hacer por ti después de que hayas muerto. No ritos, no limosna podrá cambiar tu destino final el cual queda sellado por la eternidad en el instante de morir.
22-La respuesta es “NO”. El juicio justo de Dios no se puede cambiar con nada.
23-La respuesta es PERSONAL. O sabes o no sabes dónde pasarás la eternidad de acuerdo a la Biblia. Pero conviene que lo sepas. Es posible de acuerdo a la Biblia como vimos a través de estas páginas.
24-La respuesta es PERSONAL. O sabes o no sabes, Pero si aun te queda duda, te diré: Jesús salvó al ladrón no porque lo merecía sino porque CREYÓ, se ARREPINTIÓ y PIDIÓ el perdón de Dios que necesitaba y tomó para si la salvación que se le ofrecía sin religión de por medio. Sin ritos, misterios, ceremonia, buenas obras…sin nada de lo que el mundo cree ahora. Simplemente CREYÓ o tuvo fe en El Salvador.
25-La respuesta es PERSONAL, pero es conveniente que sea “SI”. Un “SI” rotundo, sincero, sin reservas. Y es necesario que sea AHORA pues no sabes cuándo morirás.
REGISTRO DE LA PERSONA QUE RECIBIÓ A CRISTO COMO SU SALVADOR.
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F o t o
DIRECCIÓN:
Firma______________________________________
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